Un derbi sin margen
Valencia y Villarreal, obligados tras su adiós a la Copa

Doce puntos de ventaja son demasiados para considerar a un rival como directo. Doce puntos son suficientes para enfriar el ambiente y sofocar el calor de las gradas. Hay desproporción, superioridad y la teoría dice que diga lo que diga, cualquier precedente o dato al que nos agarremos palidece cuando hablamos de un derbi, una palabra que lo cambia todo cuando de fútbol hablamos. Valencia y Villarreal siguen edificando una rivalidad a la que aún le falta para ser enconada, pero que es suficiente como para que el encuentro de esta noche no sea un partido cualquiera.
De entrada, no lo puede ser porque los dos conjuntos están bajo sospecha tras sus decepciones coperas. Ambos llegan obligados a demostrar que lo del miércoles fue un desliz, un borrón en las inmaculadas líneas ligueras en el caso de los chés y un desvío provisional en el camino de la recuperación por el que transitaba el Submarino. Por eso, el que pierda saldrá escaldado tras una semana de vapuleo. Incluso, el empate que a todos satisfizo el año pasado, de poco le servirá a los amarillos y de nada al Valencia, que si no gana tendrá incendio a la vista porque Emery lo ha apostado todo a la Liga y ya lleva demasiados tropiezos en su feudo. Uno más sería intolerable para los que están alimentando la cacería contra el técnico, que en este derbi pelea contra el enemigo exterior y el interior.
Valverde tampoco llega con la mejor cara, pues la Copa era su vía de escape y se la han taponado, con lo que la realidad liguera les aprieta un poco más. Además, su defensa flojea justo cuando se les viene encima el torrente ofensivo de los Villa, Silva, Mata, Joaquín y Banega, pues es Ever el que tiene la llave que desata el buen juego. En cortocircuitar al argentino se empeñarán Senna y Bruno y, si lo consiguen, se llevarán el quesito del centro del campo en este Trivial del derbi. Además, si el hispano-brasileño se crece, el Valencia tendrá un segundo problema pues su jerarquía es indiscutible y, cuando Senna funciona, los Cazorla, Fuster o Nilmar son más y mejores.
El derbi de España.
Del nivel de este duelo habla mejor que cualquier otro dato la cantidad de internacionales de la roja que estarán presentes, cinco en los locales y cuatro en los villarrealenses. Para Del Bosque, este derbi es un sueño, una pecera de la que nutrir su armada invencible. Pero los que en verano defenderán los mismos colores, esta noche se partirán el alma para mandar al vecino a un túnel de 15 puntos, en el caso del Valencia, o para asomarse por la barandilla de los nueve, en el de los visitantes. Derbi de urgencias, derbi de obligación. Un derbi, vamos.
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Habrá gran ambiente en Mestalla y fila cero por Haití
Aunque todo apunta a que Mestalla no se llenará esta noche, sí que registrará un espectacular ambiente. Además, más de 250 seguidores amarillos acompañarán al Submarino en su visita a la capital del Turia. A eso hay que añadir que este derbi también se presenta con una vocación solidaria, ya que el club ché ha habilitado una fila cero para recaudar fondos para los damnificados por el terremoto de Haití. Además de dos números de cuenta en Bancaja y la CAM, 50 voluntarios se repartirán hoy por Mestalla para recoger donativos.



