En esta CAN, la humildad tiene nombre: Mozambique

Copa de África | Las mambas apenas tienen recursos

En esta CAN, la humildad tiene nombre: Mozambique

En esta CAN, la humildad tiene nombre: Mozambique

carlos martínez

Una mujer lava a mano todos los uniformes de la selección

Xena, caboverdiana afincada en Benguela, es la encargada de lavar a la vieja usanza, eso es, a mano, las camisetas, pantalones y medias de los Mambas de la selección de Mozambique.

La única alegría de la selección de Mozambique es que, en el flamante y nuevo estadio de Benguela, juega como en casa. Y es que por lengua y por una historia colonial compartida, los angoleños se ven en la necesidad y la obligación moral de apoyar a sus, en otra hora, hermanos de lucha. Pero a partir de ese hecho puntal no existen más preferencias. Mozambique, una selección sin grandes figuras, se aloja en el Tropical, un humilde hotel de Lobito, que en España tendría categoría de dos estrellas, Y es que como dice el presidente de la federación mozambiqueña, Feizal Sidat, "tras dos guerras, no estamos para muchos dispendios y el gobierno ha tenido que hacer muchos esfuerzos para que estemos en la Copa de África".

Su seleccionador, el holandés Mart Nooj, es un ilustre desconocido que exhibe como solitario honor en su currículum haber entrenado a la selección Sub-20 de Burkina Faso. Su filosofía y objetivos son simples y sencillos: jugar al ataque para así demostrar al mundo que sus pupilos pueden sorprender al contrario y divertir a sus seguidores. Todo eso para un país con sólo 3.000 federados y catorce equipos con una liga local en el que manda El Ferroviario.

Como la mayor parte de los equipos africanos, lo mejor de la selección mozambiqueña lo forman jugadores que actúan fuera, aunque sus jugadores más destacados, el delantero Domingues y el capitán Tiko Tiko, juegan en Naputo. "No tenemos ídolos, esperamos que de este campeonato salga el fenómeno que impulse el fútbol en Mozambique", afirma tímidamente Feizal Sidat.

Paradójicamente, los mozambiqueños consideran más suyo y entrañable al gran Coluna que a la Pantera Eusebio: "Coluna vive en Maputo. Eusebio es más portugués que mozambiqueño", dice contundente Feizal Sidat.