"Los que tengan fuerzas, que cojan ahora los remos"
Carlos Suárez, alarmado ante la crítica situación del equipo

Es, tal vez, el peor momento de los últimos años, o mejor dicho, el mal momento se está prolongando en exceso y puede tener consecuencias funestas en lo deportivo para el Real Valladolid. El presidente, Carlos Suárez lo sabe, y tras el encuentro ante el Atlético se mostraba decepcionado: "Dolido, sobre todo porque no nos ha pasado por encima una locomotora, sino un coche de juguete y esto debe hacernos reflexionar". La tradición confiere al conjunto castellano el apellido, poco honroso, de equipo 'aspirina', algo que al presidente no le hace mucha gracia: "Al final, con tanta aspirina, si no tomamos un protector de estómago, los que podemos terminar fastidiados somos nosotros".
Es el momento de buscar soluciones, de mirar hacia el futuro y en este sentido Suárez empieza a ver fantasmas del pasado: "No sé si hay soluciones, pero hay que reflexionar. Si el equipo no vale, que lo diga y si vale, que se le saque rendimiento. Todos tenemos que pensar, y yo el primero, porque probablemente me esté equivocando como hace seis años. Ha llegado el momento de espabilar, de dar un paso al frente. Los que tengan fuerzas, a los remos, y los que no, a animar al resto".
Malos recuerdos. La temporada 2003-04 (la del descenso) está fresca en la memoria del presidente y quiere evitar revivir esa situación: "No lo veo tan mal como entonces. Estamos a tiempo y lo que no quiero es que aquello vuelva a suceder. Lo pasé bastante mal y lo estuve purgando durante tres años. Es el momento de solucionar las cosas".
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El máximo responsable del club tiene la mosca tras la oreja y mezcla la tristeza con la alarma en sus sentimientos: "Estoy triste porque hemos perdido sin dar la cara y sin tirar a puerta. Tengo una sensación realmente horrorosa".
Mendilibar, en la rueda de prensa, dijo que su equipo eran niños que habían jugado contra hombres. Suárez entiende que es una crítica general: "Si lo hace incluyéndome a mí e incluyéndose él, me parece bien, pero vamos a dejar de ser niños y empezar a ser hombrecitos, porque estamos jugando con una sociedad y 19.000 socios. No creo que el equipo sea tan malo, pero debemos recuperar el espíritu combativo".



