El efecto Lillo le cambia la cara al Almería
El equipo mantiene su margen de tres puntos sobre el descenso

Lillo negó, tras empatar en Vila-Real, que la reacción del equipo en los dos últimos partidos de Liga se deba al cambio de entrenador. Para él, los únicos culpables de que el equipo haya remontado el vuelo en la competición son los jugadores. Pero lo cierto es que la mano del técnico vasco ya se nota. El Almería, que había sumado cuatro puntos de los últimos 24 posibles bajo el mando de Hugo Sánchez, ha conseguido la misma cantidad en los dos primeros encuentros del nacido en Tolosa. Además, a pesar de haber visitado uno de los campos más complicados de la Liga, El Madrigal, su ventaja con respecto a los puestos de descenso sigue siendo de tres puntos. El domingo que viene, los rojiblancos recibirán en casa al Tenerife de Oltra.
Lillo ya ha cumplido con su primer objetivo, el de sumar puntos, y tiene en la mano el segundo, el recuperar y hacer creer a la plantilla en sus posibilidades. Eso ya se consiguió en la segunda parte del primer encuentro del año ante el Xerez, y volvió a estar presente durante muchos minutos en el último choque ante el Villarreal. El equipo tiene muy cerca la hazaña de lograr puntuar durante tres encuentros consecutivos, por primera vez, esta temporada. De ser así, el conjunto almeriense pasaría de estar casi hundido en el descenso a vivir medianamente tranquilo en la zona templada. Y eso, en menos de un mes de trabajo del nuevo técnico, tiene mucho mérito.
Noticias relacionadas
El técnico basa su fútbol en un once sin delantero centro puro
Perplejo se quedó el Mediterráneo cuando en el electrónico apareció, ante el Xerez, un once inicial sin delantero centro. El resultado de este once no fue bueno en ataque, pero logró mantener su portería a cero y llevarse los tres puntos en el último suspiro. En Vila-Real repitió y volvió a sorprender. Los amarillos sí consiguieron marcar, pero Lillo reaccionó a tiempo, algo que se venía echando de menos. Y con Goitom llegó el empate. Lo mejor del nuevo Almería, la presión. Si de verdad el fútbol de toque termina funcionando, pronto todo se verá muy diferente.



