Multifútbol
La Liga regresó del parón repleta de sorpresas. Barcelona y Real Madrid pincharon, el Mallorca se colocó cuarto y el Atlético se sobrepuso a su crisis con una victoria de ésas que te lo curan todo, esta vez el gol en el último minuto lo marcó uno con rayas. Este enero tan intenso, de Copa África, promete muchas sensaciones.


EL PERSONAJE: MANZANO
Barcelona, Madrid, Valencia y... ¿Mallorca? Sorprende que este equipo bermellón, hecho de retales, ocupe puesto de Champions en la jornada 16, cuando la tabla ya no admite casualidades. Culpables: unos jugadores aplicados y el hombre que los aplicó, Gregorio Manzano, cuyo sentido común se ha impuesto a la crisis económica y a una situación institucional convulsa. Felicidades, Goyo.
DURIZ Y MÁS DUDAS PARA DEL BOSQUE
Güiza brilla más que nunca en Turquía; Negredo lucha (sin suerte ahora) en el Sevilla. Llorente y Aduriz andan en plan superhéroes y anoche se vieron las caras en el Ono Estadi. Fernando se marcó un partido aceptable, lástima para él que no le acompañase el juego del Athletic. Aritz metió otro tanto, su octavo en Liga, en ese Mallorca que apunta a Champions gracias en buena parte a los goles del guipuzcoano. Con Villa y Torres como intocables, Del Bosque se debate estos meses de cuenta atrás entre llevarse a uno o dos delanteros más al Mundial de Suráfrica. Pero los puntas españoles se le rebelan. "Benditas dudas", pensará Vicente.
Antonio López vs. su sombra, Molinaro
Ausente Pernía tanto tiempo, recuperándose de su accidente de tráfico, Antonio López no ha tenido estos meses con quien compararse en la banda zurda del Atlético. Por eso se relajó. Ha bastado que AS adelantase el fichaje de Molinaro para que el lateral madrileño resucite. López, omnipresente, amargó a Navas como no ha amargado a ningún otro extremo últimamente; subió la banda, centró al área y acabó anotando el gol que "devuelve el alma", así lo reconoce Quique Flores, al equipo rojiblanco. Conclusión: nada espolea más que la competencia, aunque ésta tenga nombre de fantasma, de una sombra (Molinaro) que todavía está por aterrizar.
LILLO LO SABE: GANAR ES LA ÚNICA POESÍA
Nueve años después de su última aventura en la máxima categoría, Juanma Lillo volvió a aparecer por un banquillo de Primera. Antes, durante su presentación, el tolosarra nos había deleitado con una de esas conferencias de Prensa suyas, repleta de frases elocuentes. "No quiero que el Almería tenga mi ego", dijo. Y se cumplió: el Almería de ayer no tocó la pelota, no creó apenas ocasiones, fue muy inferior al Xerez. Pero ganó. 1-0 y al final, más cercano al estajanovismo de Caparrós (por ejemplo) que a la rapsodia a la que Lillo nos ha acostumbrado en otras épocas y otros equipos. Por fin te enteraste, Juanma: no existe mejor verso que el gol, mayor poética que la victoria.
FUSTER, VALVERDE, GODÍN Y UN SELLO DIFERENTE
No, nada hay más poético que el triunfo. Pero es mucho más fácil ganar cuando se juega bien. Ese sello de excelencia, en este año de títulos, parece haber adquirido exclusividad azulgrana. Y no es así: también lo cultiva el Villarreal, primero con Pellegrini, ahora con Valverde. Por eso, cuando se enfrenta a los amarillos, el Barça se ofende, se traumatiza. Existen pocos como el Villarreal, un modelo de club porque respeta y da oportunidades a los canteranos, aunque, como Fuster, tengan ya 27 años; porque guarda paciencia a los entrenadores y porque ficha a futbolistas diferentes como Godín, capo en el Camp Nou y un uruguayo muy especial: casi no da patadas.
Noticias relacionadas
EL EFECTO PERVERSO DE LA COPA ÁFRICA
Keita estaba lesionado y se marchó ayer; Touré y ocho jugadores más de Primera se encuentran ya concentrados para la Copa África, ese fastidiaplanes de los clubes europeos. A las primeras de cambio, ante el Villarreal, Guardiola echó de menos algún medio esforzado que le pusiera pulmón al arte de Xavi y le diera réplica a Senna, titán en el Camp Nou. Igual que Jiménez, deprimido tras caer en el Calderón sin disponer de su ariete estrella, Kanouté, ni su pivote de más entidad, Zokora. La Copa África augura un Barça sin aire y un Sevilla desmontado durante todo este mesde enero, con hasta nueve partidos de Liga y Copa, incluido un doble enfrentamiento en el torneo del KO entre ambos equipos. Piensen también en Pocchetino, al que el sábado, al menos hasta el 92', siempre le había quedado Kameni. En Mestalla, el meta fabricó un partido perfecto... pero llegó Zigic. Puede que, para entonces, el camerunés anduviera ya pensando en hacer las maletas: rumbo a Angola y, tal vez, a malos tiempos en la portería del Espanyol.



