"García Navajas es más fenómeno que Cristiano"
El veterano entrena a las mujeres de Alcalá-Meco

Antonio García Navajas rememora con melancolía sus tiempos como futbolista del Madrid: "El fútbol de ahora es muy diferente al que vivimos en el Madrid de los García". Treinta años después (jugó de blanco desde 1979 al 82), la vida le ha llevado a entrenar a las internas del centro penitenciario de Alcalá-Meco.
García Navajas es uno de los siete monitores que tiene la Fundación Real Madrid trabajando en 10 cárceles españolas. La Fundación lleva desde la temporada 2003-04 colaborando con las instituciones penitenciarias para desarrollar programas de fútbol y baloncesto en sus centros.
Pionero.
¿Existe conflictividad? "En absoluto. Se trata de dos hora de libertad para todos ellos y una esperanza para su reinserción", responde Paulino García, director de los Proyectos Sociales de la Fundación.
Alcalá-Meco fue el centro pionero hace ya seis años al iniciarse en este tipo de programas deportivos subvencionado en parte por Caja Madrid. "Un interno se me acercó en una ocasión y me dijo: 'Dígale usted a Florentino que el mejor gol que ha metido en su historia el Real Madrid ha sido estar presente en la cárcel", comenta Antonio Ruiz, responsable de la coordinación deportiva. En 2010 la Fundación estará trabajando en cuatro centros más.
"El abuelito (por García Navajas) nunca nos falla. Nieve, llueva o haga sol, siempre está con nosotras. Para mí es más fenómeno que Cristiano Ronaldo", resalta Carla, una interna de 22 años que tiene fuera a un hijo de tres y que se pone pantalones cortos para entrenarse a bajo cero en este gélido pabellón.
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El fútbol, para ellas, es algo más que un simple deporte. "Tienen que solicitar una instancia para entrenarse. Ahora mismo entreno a 25 chicas y vienen con muchas ganas", explica García Navajas. No siempre acuden todas al entrenamiento porque a veces tienen visitas, otras cuentan con vis a vis o simplemente tienen que hablar con sus abogados. "Aquí, gracias a Dios, el tiempo se pasa rápido", destaca una mujer.
Como les sucede a algunos futbolistas, no todas las internas quieren posar en la foto, pero por razones bien distintas. En este vestuario no hay espacio para la vanidad. "Somos como una familia y más ahora en esta fechas navideñas. Unas hermanas que disfrutamos con el fútbol. Es como nuestra libertad", subraya Verónica. Algunas, como Yaneth, apuntan maneras: "Jugué en Colombia con la selección Risaralda y en España en el Cadonsa de Pinto". Su vida es el fútbol. Su sueño, la libertad.




