En el banquillo blanco: dos Ligas entre críticas
En la 2006-07 lo logró tras una remontada épica


Fabio Capello ha sido uno de los personajes más destacados de los últimos quince años en el Madrid pese a que sólo estuvo dos temporadas como inquilino del banquillo blanco, la 1996-97 y la 2006-07.
Dos años coronados con sendas Ligas tras navegar por un mar de críticas por el mal juego del equipo, especialmente en su segunda etapa.
En ambas ocasiones, eso sí, llego con afán reconstructor. Lorenzo Sanz confió en él en 1996 después de que el Madrid se hubiese quedado por segunda vez en su historia sin clasificarse para Europa. Armó un equipo de calidad (se fichó a Suker, Mijatovic, Roberto Carlos, Seedorf y Panucci), impuso su carácter e insufló su filosofía de juego directo. El resultado: conquistó el título con 92 puntos, un récord aún vigente (hubo 42 jornadas). Tras una relación tormentosa con Sanz, volvió al Milán traicionando al Madrid al firmar un precontrato en febrero con el equipo italiano.
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Su siguiente experiencia fue hace tres temporadas. Volvió de la mano de Ramón Calderón y los problemas se le acumularon: apostó por un desangelado Emerson, no vendió a Ronaldo en verano (en invierno se fue por la mitad), castigó a Beckham tras anunciar su marcha a EE UU, le explotó el caso Cassano y se llevó tres pañoladas en el Bernabéu, al que encima respondió con una peineta. Pese a tanta adversidad, y con el Barça líder, fraguó una gran reacción. El equipo tiró de casta y remontó seis puntos a los culés en 12 jornadas para alzar la Liga número 30.
No le sirvió para seguir. Estaba condenado y su puesto lo heredó Schuster...



