Lillo ya salvó a un Tenerife condenado a bajar en 1998
Hoy, presentación tras la sesión.

En el historial de Juanma Lillo como técnico rezan seis despidos. Salamanca, Oviedo, Zaragoza, Ciudad de Murcia, Dorados de Sinaloa y Tenerife prescindieron de sus servicios una vez comenzado el curso. Sin embargo, en su currículum hay un referente al que se ha agarrado el club.
En febrero del 98, el Tenerife, que por entonces jugaba en Primera, destituyó a Artur Jorge. El equipo estaba sumido en los puestos bajos de la tabla. Su presidente, Javier Pérez, recurrió a Lillo y el equipo se salvó en la última jornada. Al año siguiente fue destituido y el equipo descendió.
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Lejos de España, el guipuzcoano también asumió la responsabilidad de salvar a un equipo en serias dificultades. En 2005 viajó hasta México para entrenar al Dorados de Sinaloa. Cogió el timón en la séptima jornada y aunque el equipo no terminó en puestos de descenso, el porcentual que arrastraba de temporadas anteriores descendió al club.
Pero Lillo, que hoy será presentado por el Almería, también ha tenido la responsabilidad de cosechar otro tipo de éxitos. En 2000, el Zaragoza lo contrató para llegar lejos en la UEFA y en la Liga, pero no triunfó en ninguna de las dos competiciones y en la cuarta jornada fue destituido. Su última aventura comenzó en abril de 2008, en la Real Sociedad. A 11 jornadas del final no logró el objetivo de ascender a Primera, pero la directiva le renovó el contrato.



