El equipo egarense no sale de su depresión
Es colista y arrastra graves problemas económicos
El Terrassa se desintegra lentamente y va camino de Tercera o de la desaparición. A su inquietante situación deportiva se suma su caótico orden institucional y su precaria situación económica, lo que le deja en una posición desvalida y con un negro panorama.
Si la temporada pasada consiguió salvar la categoría después de disputar la promoción de permanencia, lo que no logró fue la estabilidad como club, dejado a la deriva por sus anteriores gestores. Y aunque consiguió comenzar la temporada, lo hizo bajo mínimos y con unas perspectivas muy poco halagüeñas que ahora se están confirmando.
Y es que después de la decimosegunda derrota de la temporada, el equipo se encuentra en una situación crítica y casi en un callejón sin salida. Colista de la clasificación, y a seis puntos ya de la salvación, cada jornada que pasa añade más incertidumbres al futuro del equipo egarense, que solamente ha logrado dos victorias, ambas en su campo, frente al Valencia Mestalla y al Badalona.
Voto de confianza. La plantilla, formada en su mayoría por jugadores jóvenes, a excepción de algún veterano como Miguel Ángel, Carroza, Ramón, José Ramírez o Mario Pérez, está empezando a tener problemas para subsistir al no cobrar sus mensualidades.
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A tal efecto, el viernes pasado, la plantilla del Terrassa decidió no ejecutar medidas de presión y otorgar un voto de confianza a los propietarios del club, que se comprometieron a entregar esta semana un cheque de seis mil euros a repartir entre toda la plantilla. Además, Jesús Fernández, uno de los propietarios, aseguró que durante el mes de enero se liquidará toda la deuda pendiente con los jugadores.
Parece ser que el Ayuntamiento de la ciudad está dispuesto a colaborar para que se cumplan los compromisos adquiridos y el club pueda llegar a final de temporada una vez que reciban el dinero de la Fundación, a donde los jugadores pueden ir a comer si es necesario. Solucionado el tema económico, quizás sea tarde para solucionar el deportivo.



