Liga Adelante | Rayo 4 - Numancia 1

Aganzo vuelve para que el Rayo tumbe al Numancia

Coke abrió el camino y el delantero marcó dos goles

<b>EFICAZ. </b>Aganzo remata de cabeza para marcar el segundo gol del Rayo y el primero que el ariete logró ayer en el Teresa Rivero.
F.J.Garrido
Actualizado a

Aganzo ha vuelto y el Rayo lo nota y lo agradece. El ariete del equipo vallecano respondió con dos goles en el primer encuentro en el que jugó como titular después de haber estado dos meses lesionado. El madrileño certificó el triunfo del conjunto franjirrojo una vez que Coke había abierto el camino. El lateral, por cierto, dio gracias al espíritu juguetón que corresponda porque este tanto fuese válido y se lo anotasen a él, porque de los tres que había marcado anteriormente dos fueron anulados y otro adjudicado en el acta a Pacheco.

Hasta entonces, el Numancia había jugado con la ansiedad, por no decir inseguridad, rayista y su porcentaje en la posesión del balón no tenía nada que envidiar a la vallecana.

El gol del canterano del Rayo lo cambió todo. Serenó el juego del equipo de Mel que no había encontrado hasta ese minuto 15 el tipo de juego que suele elaborar. Luego, Aganzo sacó a relucir su catálogo de remates para finiquitar el encuentro, porque el Rayo se fue al descanso con un 3-0. El ariete hizo gala de su buen juego de cabeza para aumentar la ventaja rayista y de su oportunismo, de estar en el sitio justo en el momento oportuno, para acrecentarla.

Espejismo.

El Numancia aguantó como pudo, pero sin dar señales de que podía volver a meterse en el partido en la segunda parte, periodo en el que el Rayo se lo tomó con calma. Tanta que permitió que Lago Junior rematase libre de marcaje en el segundo palo al minuto escaso de haber entrado en el terreno de juego.

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Pero eso fue sólo un espejismo. Cobeño apenas tuvo trabajo y el que hizo no le inquietó lo más mínimo porque fueron disparos a las manos o que no encontraron la zona que hay entre los tres palos.

El Rayo cerró su recital realizador cuando el partido estaba ya estaba visto para sentencia. Aún así, Míchel y Pachón quisieron unirse a la fiesta. El capitán realizó una jugada en la que dribló a cuanto contrario le salió al paso, pero cuando estaba armando la pierna para disparar a puerta observó que Pachón estaba en mejor posición que él y le cedió el balón para que marcase casi a puerta vacía.

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