Remontada de casta
Con diez, Capdevila y Cazorla voltearon al Getafe

Fe. Esfuerzo. Sacrificio. Convicción. Compromiso. Gol. De todo eso y de mucho más dio ayer una lección el Villarreal. El Submarino echó mano de un orgullo que parecía tener olvidado para sacar adelante un partido que se le puso cuesta arriba en dos ocasiones y en el que logró remontar con un hombre menos desde el minuto 50 por la expulsión de Cani. Hasta entonces, el intercambio de golpes había dejado por delante al Getafe, serio y efectivo. Con diez y 1-2 en el marcador, el escenario dio un vuelco. Principalmente, por los cambios, tanto en el Villarreal como en el conjunto azulón. Mientras Cazorla, Joseba Llorente y Jonathan Pereira revolucionaron a los locales y metieron una marcha más a su equipo, en el Getafe la entrada de Parejo, Adrián y Albín desactivó a los madrileños ya que, además, Michel decidió sacar del campo a la línea que más peligro estaba provocando en El Madrigal (Pedro León-Casquero-Gavilán).
Decisiva resultó la aparición de Cazorla. El asturiano es el jugador franquicia de este Villarreal. Y necesitó apenas dos minutos para confirmar que la hernia discal que le ha tenido de baja más de un mes ya es historia y que ha vuelto enchufado. Control con la izquierda en la frontal y derechazo por la escuadra de Ustari. El premio al esfuerzo de un Submarino que nunca tiró la toalla. Era el 2-2.
Pero antes habían pasado ya muchas cosas. Porque fue un duelo eléctrico, con intercambio de golpes desde el pitido inicial. Rossi pudo marcar en el primer minuto, pero no era la tarde del italiano. Sí acertó Pedro León en el 2' con un sensacional derechazo. A pesar del golpe sufrido a las primeras de cambio, el Villarreal no se arrugó. Y si el derechazo de Pedro León fue un lujo, no menos resultó el gol del empate de Capdevila. El catalán se inventó un gran disparo desde la frontal y con su pierna mala para superar a Ustari.
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El primer acto resultó movido, pero se quedó a años luz de lo que se pudo ver en el segundo. Tuvo de todo: goles, expulsiones, remontada y hasta penaltis. Ramírez Domínguez pitó penalti en una caída de Casquero ante Cani, que se fue a la calle, y Soldado firmó el 1-2 desde los 11 metros. Otro revés para el Submarino, que reclamó dos penaltis a Nilmar y Ángel, no pitados.
Olía a victoria visitante, pero a partir de ese momento, el Getafe le dio al 'off' en su interruptor ante el empuje de un Submarino que, con uno menos, echó el resto. Así llegó el empate de Cazorla. Un 2-2 que dio paso a más minutos de control amarillo frente a un rival que había perdido de golpe todas las virtudes que le habían llevado a ponerse por delante en dos ocasiones. Y en una preciosa jugada entre Llorente y Godín, apareció Capdevila para empujar el 3-2. Locura total para rematar una remontada única.



