"Mi futuro será incierto, pero el día a día es bonito"
La eliminación de Copa le coloca en una situación poco halagüeña, aunque asegura que trabaja como si jugara cada domingo. Así se siente valorado en el vestuario.

Han pasado dos semanas desde que jugase ante el Rayo. ¿Le queda muy lejos ya este partido?
No, no me queda lejos. Si estuviese jugando habitualmente, entonces sí que me quedaría muy atrás, pero para mí es el último partido y como le doy vueltas por eso, me queda cerca.
Y qué vueltas le da.
Pienso en que ha sido una faena muy grande quedar eliminados, era una oportunidad para que siguiesen entrando jugadores que es algo que está sucediendo esta temporada. A nivel personal, la Copa era la oportunidad que tenía de ayudar al equipo en el campo y se ha acabado.
¿Cuándo supo que sería el portero de la Copa?
Un par de semanas antes el entrenador me dijo que me preparase porque iba a jugar. Me dijo que estaba contento con mi trabajo y que me iba a poner.
El equipo llevaba ya casi veinte partidos en distintos frentes y no había tenido ni un minuto. ¿Qué pensaba?
No cabe duda de que el portero es diferente a todo y en todo. Al haber más competiciones es normal que participen más jugadores, pero suele ser difícil que se cambie de portero. Que haya jugado en Copa significa que el entrenador está satisfecho conmigo. Pese a que fuesen pasando los partidos, lo único que pensaba es en estar preparado porque nunca sabes cuándo te va a tocar.
Bueno, ahora debe mantener esa misma mentalidad pese a que pudiera no tener más oportunidades en lo que resta de temporada.
No puedo pensar en que no voy a jugar de aquí a junio. Pueden pasar muchas cosas y debo de estar puesto, lo estoy. Vengo a entrenarme cada día para demostrarme a mí, a los compañeros y al técnico que estoy bien. Y que te lo reconozcan es muy importante, supone un aliciente.
Siempre ha dicho que le encanta entrenarse.
La forma de trabajar con Llopis es fundamental para mí, me trata como si jugase, me exige muchísimo y se lo agradezco. No me permite que me distraiga. Luego, en los partidillos, los compañeros te hacen ver que estás valorado, que eres respetado, y es así como me siento aquí.
Esa dedicación a la que se refiere es la que compete a un profesional.
Sí, así es como todos debemos actuar. Es mi filosofía: volcarme en el trabajo porque en definitiva para eso estoy aquí, por eso me pagan. Mi manera de funcionar es siempre la misma, esté jugando o no.
Cambia mucho la cosa cuando uno pasa de ser un asiduo a no ver resquicios para entrar en las alineaciones.
Estamos 25 ó 28 y todos queremos jugar, yo trabajo como si fuera a hacerlo. Toda mi carrera he jugado, pero el año pasado jugué poco y no es fácil llevarlo, por lo que tienes que buscar un equilibrio. Luego, estás en el Athletic y eso es muy importante para mí. Por eso no pienso regalar ni un día. A lo mejor en otro sitio sería distinto, si esto me pasara en Cádiz, por ejemplo, no estaría a gusto y me habría venido para casa. Pero esto es el Athletic y hay que estar a la altura. Además, como se entrena, se juega. Si no te entregas, luego no puedes responder y cuando se está en el campo a la gente hay que transmitirle que estás preparado.
Tiene un panorama bastante complicado, ¿se ha puesto ya a mirar qué hará al concluir la campaña?
No, no pienso así. Ya digo que me entreno para jugar cada semana. Yo no pienso que ya he jugado mi último partido en San Mamés.
Pero sabrá si tiene o no la intención de seguir, aquí o en otro sitio.
El fútbol, como todo, puede cambiar mucho y muchas veces. Hoy no me planteo nada más allá de junio. Si tuviera 28 años pues igual sí lo haría, pero a estas alturas de mi carrera tengo que vivir el presente. Aunque mi futuro sea incierto, el día a día es muy bonito. No pienso si voy a seguir o no. Nunca pienso tan lejos en lo deportivo, aunque sí lo haga en otros aspectos de la vida, claro.
Deja pues el porvenir para más adelante.
Todo dependerá de cómo vaya el año.
Bueno. ¿Y cómo ve a Iraizoz, su competidor directo?
Creo que con él se hizo una apuesta fuerte y está a la altura de lo que se le exigía. Todavía está creciendo y va a ser un portero importante para el Athletic.
Desde su óptica ve que aún está creciendo como portero.
Cuando pasen un par de años va a ser todavía mejor, tendrá más partidos, más experiencia. A partir de los 30 años uno se toma la vida deportiva de otro modo y disfrutas más jugando. Lo tiene en sus manos.
Por abajo vienen otros porteros. ¿Cómo ve ese proceso de formación de relevos para la portería?
El club está trabajando en ello. Llopis está muy involucrado en esa sucesión. Hay un grupo de porteros que viene ahí y pueden llegar al primer equipo. Hablo de Iago, de Urtzi, de Aitor,... Y cuando lleguen, que sea con todas las de la ley, no para ser suplentes, sino para jugar. Quiero decir que es bonito llegar arriba, pero siendo jóvenes no es bueno estar sin jugar. Es mi opinión. Es muy duro para un chaval subir y no jugar. El que suba tiene que ser para competir por el puesto. Eso sería lo mejor que le puede pasar al Athletic.
El equipo: parece que por fin, después de varios años con mayores o menos agobios, se halla en una situación favorable en la Liga, desahogado, aunque esto dé muchas vueltas y no te puedas dormir.
La felicidad pasa por la Liga. Se nota cuando vas bien, hay otra alegría en todas las cosas, en el trabajo, en el ambiente dentro y fuera del equipo. Sientes que la afición está más contenta y así es más fácil. En esta caseta se ha sufrido mucho y solemos hablar de ello, por eso se agradece cuando la cosa marcha.
¿Qué es lo que ha cambiado, que factores influyen en que se haya recuperado esa sensación de bienestar?
Está participando más gente, se ha recuperado a gente que había estado jugando poco y que han cogido el rol, y es eso lo que redunda en beneficio del equipo. Cambian jugadores y sin embargo se siguen sacando buenos resultados. Ahí tienes a Gurpegi, que está a un nivel tremendo, está Susaeta, Gabi, De Marcos,... Gracias a que tenemos muchos partidos, estamos viendo a más jugadores y el equipo mantiene un nivel muy alto. Ves que entra Toquero y lo hace bien y aunque de repente te falten por lesión otros hombres de peso, como Aitor Ocio o Yeste, no deja de haber buenos resultados. También creo que algunos como Susaeta o Ustaritz van acumulando temporadas y partidos y todo eso se nota para bien del equipo.
Octavos, con 17 puntos en once jornadas. Otra historia.
Ya he dicho que comentamos a menudo lo duros que han sido los años anteriores. En cambio, ahora en el campo se transmite la confianza que hay. Ver que estamos en esa posición, con esos puntos, nos hace sentirnos importantes. Percibes el cariño de la gente, es bonito verse ahí colocado.
Noticias relacionadas
Sería adecuado ponerse como objetivo acceder a Europa vía Liga o es prematuro hacer este tipo de cábalas.
Más que como obligación, debe plantearse como un reto lo de ir a Europa por una plaza en la Liga. Es positivo superarse cada día, pelear por meterse ahí. El equipo tiene que seguir creciendo. En los tres años que llevo en el Athletic he visto que la gente aquí da la cara y con partidos como los del Atlético y el Barça, el equipo sale reforzado. Aún es pronto para decir nada, pero si esto sigue así creo que puede ser una temporada muy bonita.



