Respuesta de campeón

Liga de campeones | Barcelona 2 - Inter 0

Respuesta de campeón

Respuesta de campeón

enric fontcuberta y rodolfo molina

El Barça desnuda al Inter y ya es líder de su grupo

La receta es sencilla, pero no por ello, menos gustosa. Y pese a comerla a menudo, nunca llega a saciar al comensal. Querer el balón, tratarlo con cariño, tocarlo, ensanchar el campo, desbordar y estar certero son el resultado perfecto para cocinar una victoria necesaria. Bravísimo Barça. Ante un Inter con más nombre que fútbol, soso, sin chispa, sin ideas, decepcionante, tan sonrojante como inoperante y sin galones en Europa como para que sus tifosi puedan soñar en alzar el trofeo en el Bernabéu. Los interistas pueden caer de los octavos; los culés sólo quedarán eliminados de los cruces si pierden por 2-0 ó por más de dos goles de diferencia siempre que haya un ganador en el duelo de San Siro entre Inter o Rubin.

Guardiola descubrió las carencias del equipo de Mourinho, un tipo menos crecido que antaño y más sosegado en sus declaraciones, pero con la misma filosofía de juego: defender para tratar de correr. Tristísimo. Así, el primer tiro de los italianos llegó casi en el descuento de la primera parte. Fue Milito, el que recuperado de una dura entrada de Puyol, probó a Valdés. Total: ridículo bagaje como para ser una amenaza.

Antes, en cambio, el Barça no sólo había barrido a los interistas, sino que su superioridad llegó a ser insultante por momentos. Y eso que Ibrahimovic y Messi no salieron ni a calentar. Con Sneijder en la grada (tampoco se recuperó de sus molestias), el técnico portugués se la jugó con Stankovic como enganche, pero lo dispuso a ¡70 metros de la portería culé! El serbio vino a ser como un tapón más a los tres tipos que trataban de cerrar el paso a la creación local. No pudieron hacer nada ni Zanetti ni Cambiasso ni Motta, que sigue como siempre y zurra a todo lo que se menea a menos de un metro suyo. Los argentinos y el brasileño atendían atónitos y con impotencia el recital catalán. A Xavi e Iniesta les concedieron un metro de más y, claro, hicieron lo que les dio la gana. A todo eso, un imperial Busquets se lucía una y otra vez. Majestuosos los canteranos.

El meneo. En 16 minutos sentenció el Barça. Primero goleó Piqué. Un córner ejecutado por Xavi, fue peinado por Henry al segundo palo; pudo zafarse el central de Motta y ejecutó a Júlio César. Luego fue Pedro, que culminó una sensacional jugada de ataque. Tocando y tocando, los culés burreaban como querían de los nerazzurri (ayer de blanco). Con todo, la pelota le llegó a Alves, que consiguió la receta mágica: espacio para correr y tiempo para pensar. Peligro. Tras un centro pasado y un buen control, Pedro (10 goles en lo que va de curso) remató en semifallo y el portero no estuvo acertado. 2-0. Y se acabó. La segunda parte fue puro trámite.

Hay varias. La primera: al Barça no se le ha olvidado jugar. La segunda, que Guardiola debe estar satisfecho: venció como quería, con el bloque. La tercera, que es el líder del grupo F y que tiene el pase a octavos en su mano. Y cuarta y última: mensaje al Madrid, dos al Inter sin los súper cracks. Ayer el Barça lo bordó, a pesar estaba contra las cuerdas, y tuvo respuesta de campeón.