Atlético, Racing y Barça revelarán el verdadero objetivo del Espanyol
La derrota liguera ante el Getafe, con los primeros silbidos de la era Cornellà-El Prat, marcan un punto de inflexión en la temporada. El equipo empezó físicamente mermado, luego convenció con goles y victorias, pero después la pólvora se secó. Hoy son muchos los interrogantes. Y el calendario es fiero.


La mejor noticia para el españolismo en la semana de la visita al Vicente Calderón es que el Getafe ya pasó. No volverán los pericos a enfrentarse a los azulones hasta abril. En tres duelos, dos de Copa y uno de Liga, el conjunto de Míchel ha puesto de manifiesto las carencias de este Espanyol. La clasificación, décimos con 13 puntos en 11 jornadas, es acaso el mal menor de un equipo que acumula seis partidos sin ganar, desde el 18 de octubre ante el Tenerife (2-1) y sólo dos goles en este periodo, uno en cada competición. Ante tal tesitura, y con Atlético y Barça en el horizonte, se plantean ya objetivos de mínimos. Lo primero será asegurar la permanencia, y para ello se antoja necesario ganar al Racing, dentro de 15 días en Cornellà-El Prat, y probar lo mismo en la visita del Almería, que cierra 2009. Lo que suceda en el Calderón y el Camp Nou parece aleatorio, cualquier suma sería bienvenida.
El bagaje perico en este último mes, en lo que a la Liga se refiere, se reduce a dos empates (el meritorio 0-0 de Sevilla en inferioridad y el 1-1 ante el Valladolid) y las dos derrotas últimas (1-0 en Gijón y el 0-2 del Getafe, el domingo). No son demasiados goles en contra, cierto, pero la preocupación es otra: el ataque. Hasta la visita del Geta, la inquietud se reducía a la falta de gol. Ahora se amplía a la zona de creación, pues las ocasiones generadas han mermado. El hecho de disponer de cuatro delanteros centro (Raúl Tamudo, José Callejón, Iván Alonso y Luis García) no contribuyó a resolver el problema. Todo indica que resultará fundamental combinar en la titularidad a estos atacantes con Ferran Corominas, ya recuperado y que cuajó un inicio de competición formidable, y la de Fernando Marqués, quien asegura una alternativa cada vez más necesaria: desborde por la banda. Un sector de la grada también puso de manifiesto el domingo su inclinación por que Ben Sahar tenga más minutos, pues recibió una sonora ovación al salir a calentar. Sigue siendo una incógnita el rendimiento de Shunsuke Nakamura.
El Getafe evidenció también que los pericos son quebrantables cuando no logran su objetivo del gol con el paso de los minutos. Les bastó a los madrileños con esperar cerrados atrás y lanzar un par de contras para desbaratar el dominio en posesión del Espanyol. Habrá que persistir en el aspecto psicológico, que por otros motivos también costó el empate del Valladolid hace tres semanas.
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Primera bronca. Con todo, el equipo se llevó el domingo la primera bronca de la era Cornellà-El Prat, de donde se han escapado diez de los 18 puntos en juego. No en vano, el Espanyol suma ahora sólo un punto más que la temporada pasada. A estas alturas, acababa de perder ante el Numancia (aquel loco 3-4) y registró dos derrotas más consecutivas, lo que propició la destitución de Bartolomé Márquez.
Hoy, eso sí, todo pinta diferente. No hay crisis pero sí cierta preocupación por la racha negativa. La clasificación aún es plácida: el descenso sigue quedando a seis puntos.



