Tras la Copa, revancha
Tercer partido en un mes de dos equipos necesitados


Málaga y Zaragoza vuelven a verse las caras por tercera vez en el corto espacio de un mes. Ambos equipos se enfrentaron en una pésima (en lo futbolístico) eliminatoria de Copa del Rey donde los malagueños promocionaron hasta octavos de final gracias al doble valor del gol que marcó Apoño, de penalti, en La Romareda. En el choque de vuelta Ewerthon, en pleno minuto 93, desperdició un gol clasificatorio por la celeridad con que Weligton despejó un balón con olor a match-ball. Pero lo de hoy es otra historia.
El Zaragoza viene con doble ánimo de revancha. En primer lugar con el anfitrión boquerón por dejarle fuera de un torneo, el del KO, que es sagrado a orillas del Ebro (seis títulos le contemplan). Y segundo, consigo mismo. Hace dos años que no gana fuera de casa (como equipo de Primera División). Son 19 jornadas y es algo que preocupa mucho; tanto al técnico, Marcelino, como a la prensa zaragozana que no para de hablar de la ineficacia de su equipo lejos de sus lares.
Noticias relacionadas
Para Juan Ramón Muñiz también es una revancha. Parte del público le pitó en su precedente en La Rosaleda contra el Valencia. Necesita sacarse esa espina. Son 10 encuentros sin ganar. Una derrota le dejaría muy tocado. Su presidente, Fernando Sanz, le respalda. Cree en él y ni siquiera le ha ratificado (dicen que es la antesala del cese) ni mucho menos dado un ultimátum. Pero los números son los números y el propio responsable malaguista ya ha dejado caer eso tan temible de "no se sabe lo que puede pasar en el futuro".
En lo meramente deportivo varias cosas reseñables. Debe ser la primera vez que Muñiz tiene a casi todos sus jugadores disponibles. Apoño, sin duda su ausencia más añorada y significativa, regresa a ese centro del campo que tanto le echa de menos. Formará tándem de hierro con Juanito. El Zaragoza, sin Ayala ni Pennant, volverá a echar mano de Goni en la parte de atrás. Arizmendi y Lafita serán los referentes en la vanguardia en un partido vaticinado por Marcelino como "feo". Se refiere a que será muy táctico. El clásico de 0-0 donde ganará el primero que marque. A tener en cuenta.



