Amistoso | Austria - España

La mejor sonrisa de Luis

"Ganar con mi país fue el momento de mayor felicidad de mi vida".

Luis Aragonés.
Javier G. Matallanas
Importado de Hercules
Actualizado a

Antes de disputar los cuartos de final, Luis Aragonés estaba convencido de superar la maldición: "Dejen las bolsas en la habitación que de aquí no nos vamos", les ordenó a sus jugadores. Y repitió la instrucción en la semifinal.

La responsabilidad de los jugadores fue clave en el éxito, según recuerdan Luis y sus ayudantes: "En la primera fase los jugadores podían pasar fuera de la concentración el día libre y después el capitán se comprometió a que llegarían a las doce. Entrenamos todos los días y tras los partidos dábamos el resto del día libre".

Luis recordaba ayer, en conversación telefónica con AS: "Fue la mayor felicidad de mi vida, mi día más alegre porque ganar con tu país es lo máximo. A mí no me gusta exteriorizar mis sentimientos y ese día no pude evitarlo porque fui muy feliz".

Asegura que en ningún momento dudó sobre su continuidad. Diez meses antes, la Federación filtró y se publicó que Del Bosque sería su sustituto. "Aquello no me sentó nada bien, pero no quiero polemizar, ya está superado, no continué y punto", comentó ayer a este periódico un Luis pausado y reflexivo, sin ningún síntoma de resentimiento.

Noticias relacionadas

A Turquía.

Casi sin tiempo de saborerar el mayor éxito de su carrera y su mayor alegría, Luis Aragonés tomó un avión rumbo a Estambul para dirigir al Fenerbahçe. Tuvo posibilidades de renovar con la Selección, por más que repita socarrón: "¡No, no, no! Eso fue más cosa de mis ayudantes". Pero la oferta existió.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados