Raúl Goni

"No tengo dudas de mi rodilla; quiero recuperar el tiempo perdido"

El martes, 10 de noviembre, Goni reapareció en un partido oficial. Habían transcurrido nueve meses exactos desde que el ligamento cruzado de su rodilla derecha se rompió, el 10 de febrero, en su debut con España Sub 21. Goni ha vuelto, cargado de fe, con el futuro esperándole.

Raúl Goni
Actualizado a

Ahora ya es el momento de mirar más hacia delante que hacia atrás, ¿verdad?

Sí. Hay que recuperar el tiempo perdido y aprovechar las oportunidades.

Momento complicado

La verdad es que sí. Estamos en una situación en la que tenemos que sacar puntos y hacer valer lo que estamos haciendo.

¿Cómo ha visto al equipo desde fuera y cómo lo ha visto desde dentro?

Creo que las sensaciones son más o menos las mismas. Estamos trabajando bien, lo que pasa es que muchas veces aunque tengas una idea colectiva buena, cuesta plasmarlo en los resultados, mucho más que en el juego.

Al principio de la temporada daba la sensación de que el equipo obtenía peores resultados que los que merecía por juego, pero ahora esas sensaciones se han perdido.

Nosotros no estamos nerviosos en ese sentido. Eso sí, tenemos la preocupación de que hay que sacar el siguiente partido como sea porque hace mucho tiempo que no se gana fuera de casa. Hay que ir afrontando los partidos poco a poco porque nosotros estamos trabajando bien, pero a veces aunque lleves la idea de hacer una serie de cosas, no te salen o el rival tiene acierto en determinadas jugadas y te acaba ganando el partido.

Desde hace nueve meses se espera su vuelta, sobre todo Marcelino.

Tampoco creo que me estén esperando, ya que el entrenador tiene que estar pendiente de tener a todo el mundo disponible porque en convocatorias pasadas se ha demostrado que la plantilla no es muy larga. Por tanto, cuantos más jugadores tenga el técnico, más alternativas tiene y, por tanto, más soluciones.

¿No le sorprendió jugar de inicio contra el Málaga y completar los noventa minutos?

La verdad es que no sabía que iba a ser titular, aunque para ser sincero, al ser una convocatoria para Valencia y Málaga, sí que creía que iba a tener algún minuto. Si no, Marcelino no me hubiera llevado, habría convocado a algún jugador del filial, tal y como ha hecho en anteriores ocasiones. Era una opción que estaba ahí y yo estaba con muchas ganas y la ilusión de volver. Parece que antes o después vas a volver, pero hasta que no te ves ahí, no puedes decir que has vuelto.

Además, al acumularse tantas lesiones de larga duración, parece que nunca va a llegar el día en el que el jugador lesionado vuelva a jugar...

Yo, desde mi posición, me encontraba bien entrenando, aunque no sabes a qué ritmo vas a estar. Empiezas el partido y a lo mejor te ganan un par de acciones, y piensas: "Me falta aún un poco". Pero estaba entrenando bien y me sentía bien para jugar.

¿Cómo fueron esas sensaciones durante el partido?

Buenas desde el principio. Además, Pablo Amo me ayudó bastante, al igual que el resto de compañeros. Estuvimos bien plantados, con la defensa arriba y así sufres menos.

Lo de la defensa adelantada es un tema controvertido en las últimas fechas, ¿verdad?

Realmente vamos a la presión y por eso adelantamos la defensa. Eso te permite robar muchos balones en el campo contrario. Contra el Valencia tuvimos un par de jugadas en las que su segunda línea de ataque consigue salvar esa presión. Contra el Almería, por ejemplo, lo hicimos muy bien jugando así y ésa es la idea.

Los delanteros rivales suelen caer en fuera de juego, pero el riesgo es enorme...

Sí, pero no es que juguemos al fuera de juego, sino que presionamos para ahogar al rival.

Esa idea requiere un gran trabajo de los pivotes

En Málaga, como nuestros centrocampistas presionaron bien, podíamos adelantar la defensa. Mejor que adelantar, podíamos ir todos a la presión. Si vamos juntos, no debe haber problemas.

Marcelino tiene mucha confianza en Goni y una muestra de ello son los entrenamientos individualizados de las últimas semanas, ¿verdad?

Él me veía bien sin balón, pero con balón podía pensar que me iba a costar un poco más. Se trataba de una serie de ejercicios que, además de venirme bien para completar el entrenamiento y acabar más fatigado, me servían para mejorar la salida de balón.

La lesión, con todo lo que conlleva una lesión de esta gravedad, hace de puente entre Segunda y Primera.

También se da esa circunstancia, pero eso es bueno. Cuantos más partidos pueda jugar en Primera, mejor. Ahora tengo que terminar de recuperarme, porque aunque haya tenido buenas sensaciones contra el Málaga, sólo es un partido y aún debo tener precaución e ir cogiendo el ritmo. En definitiva, llevo sin jugar nueve meses. Además se trata de jugar en Primera, que es donde el Zaragoza debe estar y donde yo tengo que progresar y ganar experiencia.

¿Le preocupa que surjan problemas musculares?

Eso siempre va a estar ahí y de hecho estoy bastante cansado por el partido contra el Málaga. Los problemas musculares después de una lesión tan larga siempre pueden surgir, pero voy a tener cuidado para intentar no tenerlos.

¿Cómo se lleva que la afición tenga una gran esperanza depositada en usted? ¿Es mayor de la que usted creía?

Todo el mundo tiene que saber que yo salgo de una lesión muy larga y que me va a costar entrar en la dinámica de la competición. Puedo tener buenas sensaciones, pero a lo mejor más adelante no es así. Hay que tener paciencia porque tuve una lesión muy grave, tengo que acabar de recuperarme y coger ritmo poco a poco.

Pero el ritmo se coge jugando, ¿no?

Jugando y haciendo entrenamientos compensatorios.

Dentro de la decepción que supuso la eliminación de la Copa, todo el mundo se agarró a su reaparición.

Para mí, la eliminación de Copa fue un palo muy duro porque tenía muchas ilusiones depositadas en este torneo y tal y como se estaba desarrollando el partido parecía que lo íbamos a conseguir. El fútbol es así muchas veces. Pero ya en el plano individual, yo estaba muy contento porque es muy difícil salir de este tipo de lesiones y jugar el partido entero. Lo normal es que te saquen poco a poco.

¿Es una declaración de intenciones de Marcelino?

No lo sé. Ni yo sabía que iba a jugar. Otra cosa sería si durante toda la semana me hubiera estado diciendo que iba a jugar. Fue en el momento y me pondría porque lo consideraría oportuno. También era una buena oportunidad, ya que al tratarse de la Copa, podía aprovechar para sacar a la gente que no está jugando habitualmente. Además, al ser central, tampoco me puede sacar veinte minutos. Si eres un delantero o un centrocampista, no pasa nada, pero al ser defensa, no va a hacer el cambio si se está jugando bien.

¿Física y técnicamente se ve en condiciones de competir por un puesto ya?

Yo me veo bien, como para hacer buena competencia. Pero evidentemente, tras nueve meses, no me puedo exigir estar igual que cuando me lesioné. Entonces estaba a pleno rendimiento. Ahora, a lo mejor la semana que viene se me carga algún músculo. Tengo que ir poco a poco, si es que no queda otra. Lo peor ya ha pasado y la rodilla ya está bien.

Usted se tomó la lesión mirando hacia delante. ¿De dónde sacó fuerzas?

Yo siempre intento ser optimista en el fútbol y en la vida. ¿De qué me hubiera servido pensar que había perdido la oportunidad? Si por mucho que hubiera pensado eso, no iba a estar recuperado a la semana siguiente. Me centré en recuperarme cuanto antes y sobre todo bien, y en que llegase este momento.

¿No le entró la ansiedad del joven que está intentando llegar durante muchos años y que cuando lo consigue todo se fastidia por una lesión?

Siempre se puede tener esa sensación. Además en el Zaragoza había muy malos precedentes, que fue lo que se habló cuando me lesioné. Ahora hay otros lesionados y está claro que la estadística de recuperaciones buenas va a subir. Yo no tenía dudas ni las tengo. Esta rodilla me puede dar problemas porque me han operado, pero me encuentro bien.

Encima la lesión le llegó en su debut con la Sub-21.

Fue duro en ese sentido porque si te pasa un día entrenando y bueno, pero que te pase con la Sub-21 Uno siempre tiene la espina clavada, pero ya llegarán días mejores.

¿Tiene fe en que en el futuro haya otra convocatoria?

Por supuesto. Cuando me lesioné me centré en recuperarme e ir poco a poco. Ahora pienso en estar bien aquí con el equipo y después demostrar que puedo estar ahí otra vez.

¿Ve una selección con Goni y Laguardia de centrales?

Y con Ander de mediapunta. Sería lo máximo. No sé si habrá habido algún precedente, pero sería algo buenísimo.

¿López Caro y el entorno de la Selección se han preocupado por su evolución?

Sí. Han estado pendientes a lo largo de toda la recuperación y yo se lo agradezco mucho a la Federación.

¿Cómo ve al Zaragoza de ahora en adelante?

Yo lo veo bien, dentro de que desde fuera se pueda ver una imagen distinta. Desde que empezó la temporada estamos trabajando bien y con la misma idea, pero hay días en los que te salen las cosas mejor y otros días que tienes menos suerte. Creo que vamos a encontrar la fortuna y vamos a ir para delante.

En la próxima jornada regresan a Málaga, una salida que puede marcar muchas cosas.

Es un partido muy importante, no sólo porque venimos de que nos eliminen y tenemos que tomarnos la revancha como sea, sino para cambiar la estadística que tenemos a domicilio y sumar tres puntos.

¿Pero qué le pasa al equipo fuera de casa?

De verdad que no afrontamos los partidos de distinta manera. Esta temporada, sin que sirva de excusa, hemos tenido salidas muy comprometidas: Sevilla, Atlético, Barcelona y Valencia. Se ha dado una situación en la que hemos ido a los peores campos posibles y ahora tenemos una serie de salidas más sencillas.

Desde que se retiró Láinez y se fue Cani, los aragoneses no tenían peso en el vestuario. Ahora hay un grupo (usted, Ander, Lafita y Laguardia) que puede sentar esas bases.

Desde que subimos al primer equipo Ander, Laguardia y yo, se vio que la idea del club es ir por esa dirección. Somos muy jóvenes como para que venga la gente de fuera y diga estos son Pero con los años se puedan ir sentando unas bases y yo creo que es muy importante para el Zaragoza que haya una serie de jugadores de casa y que venga gente de fuera que marque la diferencia.

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En un par de años, los jefes del vestuario.

(Risas). El entrenador muchas veces nos dice que no vayamos siempre juntos, pero es que nos conocemos desde hace mucho tiempo y es algo normal. Uno siempre tiende a ir con la gente más cercana.

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