Los equipos de Cabello son diesel
Si hay algo que a José Cabello, preparador físico del Madrid, no le hace gracia es ser centro de atención. Y es así desde su llegada al fútbol, que hizo sin hacer ruido y acompañando siempre a un técnico. Es hombre de pocas palabras y nulas entrevistas (se podrían contar con los dedos de una mano las que dio en 10 años en el Villarreal). Este riojano es fiel a su técnico, a su método de trabajo y a intentar pasar desapercibido. Tras trabajar con Víctor Muñoz, que lo descubrió en Logroño, llegó Pellegrini, su auténtica referencia. Su método de trabajo es claro. La forma se coge jugando. No hay un trabajo específico con el que preparar al equipo. Los mismos entrenamientos y sobre todo los partidos hacían que la plantilla cogiera la forma.Su Villarreal siempre fue un equipo diesel. Duro de arrancar y lento para coger velocidad. Pero también es verdad que cuando el resto pierde la efervescencia su ritmo de crucero es alto y demoledor. El Villarreal de Pellegrini logró lo mejor en los últimos tres meses de campeonato. Tuvo problemas musculares que siempre se achacaron a los entrenamientos en espacios reducidos. A Pellegrini le gusta que sus jugadores jueguen a un toque y que lo hagan en el menor espacio posible. Prepara una superficie menor a un cuarto de campo. Esa intensidad hacía pensar que podría generar molestias musculares en los jugadores. Pero al final de temporada seguía entrenando igual y el equipo estaba fuerte. El Madrid debería ser muy duro a partir de enero.




