"La Segunda es la Liga más dura de toda Europa"
Pepe Mel pasa revista al buen arranque del Rayo en Segunda, un equipo bendecido por Teresa Rivero, a la que todos adoran en ese vestuario, y que ya no va de tapado. El técnico no esconde sus cartas y asegura juego de ataque y pelea hasta el final por el ascenso.

Sumará mañana en el choque de Copa en Córdoba Pepe Mel (Madrid, 28-02-63, cuatro temporadas consecutivas en el Rayo Vallecano) el récord de partidos de un entrenador desde que los Ruiz-Mateos cogieron el club en el 91, 147, superando los 146 de Juande Ramos. Y sostenía el técnico ayer en el Asador que "la segunda parte fue un monólogo del Rayo ante el Betis, el gran favorito. Merecimos más que el empate a dos, aunque tienen un gran equipo. Pero lo pasaron mal y al final le dije a Tapia, un buen colega, que 'bienvenido a la Segunda'. Por el sufrimiento que van a tener todo el año en una categoría dificilísima".
El mérito que le da Mel al partido es que reafirma sus sueños de ascenso:
"La Segunda División española es la Liga más difícil y dura de todas las que hay en Europa y meto en este saco a todas las de Primera. En la nuestra, sabemos que Madrid y Barça se van a disputar el título, que hay cuatro o cinco equipos para pelear zona europea y otros diez para evitar el descenso. Pero es que en Inglaterra pasa algo parecido porque hay cuatro superiores al resto, un par de ellos en la Liga francesa y en Italia más de lo mismo. Aquí no, aquí nadie sabe qué tres equipos van a ascender porque cuando empieza el curso no menos de 18 de los 22 se creen que han hecho deberes para conseguirlo y, claro, la mayoría se lleva luego un chasco mayúsculo. Veo al Betis, el Hércules ha vuelto a invertir mucho dinero... ¿El Rayo? Ya no vamos de tapados, sino a pelear hasta el final por una de esas tres plazas. Hay un buen equipo, nueve titulares hasta el ataque, banquillo y un bendito problema para elegir cada jornada a dos delanteros de los cinco que tengo (Rubén Castro, Aganzo, Piti, Pachón y Pacheco). Decido en función del rival, pero son tan buenos que podía tirar moneda al aire. Me gusta jugar con dos puntas, abrir el campo con dos extremos y poner sólo un medio defensivo y otro creativo en el vértice del rombo. Es la seña de identidad, el estilo del Rayo. Tenemos más pegada que el año anterior y veteranos como Míchel o Pachón se implican como ninguno y apoyan incluso cuando no juegan".
Doña Teresa. Cae bien el Rayo a casi todo el mundo:
"La imagen del Rayo es la imagen de doña Teresa Rivero, nuestra presidenta, que tiene un encanto especial. Creo que tiene 55 nietos, pero todos en el Rayo somos también hijos de doña Teresa, sobre todo Quero, al que se lo dicen medio en serio medio en broma sus compañeros en el vestuario porque como mide 1,57... Cuando cogemos una racha malilla, nos habla de que su marido, don José María Ruiz-Mateos, supo levantarse dos veces de los palos de la vida. Si ella ve que el equipo pelea, que lo da todo, está satisfecha".
Vallecas, algo más que una barriada, un sentimiento:
"Vallecas tiene más de un millón de habitantes y ahí la gente no es del Madrid o del Atlético, es del Rayo, se ve en las camisetas de los niños por las calles. Hay 8.200 abonados. Y lo que sí molesta es que traten a nuestros aficionados como si fueran ciudadanos de tercera: Vallecas es el único campo profesional que sigue con vallas, cuando aquí nunca pasa nada. No hay manera de que el informe del comisario recomiende que se quiten y que el delegado del Gobierno lo apruebe".
El equipo se entrena en Las Rozas:
"Sí, en alquiler. Casi todos los días desayuno con Vicente del Bosque, qué gran tipo, qué gran profesional".
El peor momento. Recuerda Mel anécdotas de su carrera como jugador y técnico:
"El peor día de mi vida como entrenador fue el de la derrota en Eibar en el play off de ascenso de hace dos años. Fue como ver desmoronarse en 90 minutos todo el trabajo de un año. Como futbolista disfruté muchísimo. Yo crecí en las categorías inferiores del Madrid y mamé todos los valores del club, el Madrid me enseñó a ser ganador y que quedar segundo es perder. Me acuerdo que con 18 años me cedieron al Alcalá de Henares y ahí marqué 37 goles, no estuvo mal... Y con el Betis ya en Primera, el año en el que Butragueño fue máximo goleador con 19 tantos, yo hice 14 y eso que llegábamos a portería una vez cada tres partidos...".
Noticias relacionadas
Inevitable hablar del paleolítico marcaje individual de Chico a Xavi en el Camp Nou. Mel cuenta una anécdota de Guzmán, un medio corretón internacional:
"Un buen tío, jugó un partido en el Mundial de Argentina-78 contra Brasil y me contó que Kubala le llamó la víspera para decirle que siguiera por todo el campo a Zico. Fue el día del 'no gol' de Cardeñosa. Zico se iba al banquillo a quejarse de que le molestaba, le daba collejas, le metía el codo y encima también al final le pidió la camiseta. Zico se la quitó y se la tiró a la cara... pero Guzmán la cogió y la guarda como oro en paño".



