El Txingurri y su sombra
Reencuentro perico con un Valverde en extraños apuros

Todos, él el primero, imaginamos distinto este reencuentro cuando supimos que había firmado por el Villarreal. Porque Valverde es un buen entrenador, no de esos que te ayudan a perder partidos, al contrario: al Espanyol casi le ganó una UEFA. Que a estas alturas su equipo no haya ganado más que un partido (al Levski búlgaro en la Europa League) es verdad porque es verdad, que diría Poli Rincón, pero cuesta creerlo. Es el Villarreal del curso pasado más un proyecto de artista, Nilmar. Y no gana. No juega mal, pero no mete goles: repasen su nómina de delanteros y volverán a lo de antes: es verdad porque es verdad, pero cuesta creerlo. Para el Espanyol, lo malo es que siendo verdad todo eso, tiene mucho de mentira; un día empezará a ganar el Submarino y no habrá quien le pare.
¿Si será hoy? Pues ya veremos. Es normal que haya dudas en El Madrigal; nadie allí esperaba este mal arranque. Pellegrini nunca metió un gol ni lo salvó el tiempo que estuvo allí. Lo recuerdo porque es normal que a algunos les entre la nostalgia del hoy técnico del Madrid. Es el fútbol y sus cosas y Pochettino y su gente saben que hoy les espera un partido de bigotes. No por las urgencias del rival, que Roig, Llaneza y compañía no se ponen nerviosos nunca, sino porque el adversario es de los buenos aunque ahora sea una sombra de sí mismo, empezando por su entrenador.
El partido es un libro abierto. El Villarreal saldrá escamado, pero a jugar, a tocar, a hacer lo que sabe. El Espanyol jugará a la contra, que ya explicó Pareja esta semana que lo primero es no recibir gol. A la contra vigilando de cerca de Cazorla y cía para salir pitando hacia Diego con la rapidez de Callejón, veremos si Luis García, Ben Sahar, gente dispuesta a seguir sumando. Valverde por primera vez ante sus ex. Sí, todos lo imaginamos distinto.
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El primer reecuentro y González Vázquez...
Valverde se enfrenta al Espanyol por primera vez desde que abandonara el club catalán en 2008. Como entrenador del Athletic se midió al Espanyol en cuatro partidos de Liga, en los que cosechó una victoria (en San Mamés en 2003), un empate y dos derrotas. Por otro lado, los equipos de Valverde nunca han ganado con González Vázquez como árbitro: un empate y cuatro derrotas. Además, el Villarreal nunca ha perdido en casa con este colegiado.



