"Mis referentes son Nino y, fuera del equipo, Messi"
Omar llega a su debut en Primera División a través de la excelencia. Esto es, transita por el camino de la perfección para firmar gestos nunca vistos, jugadas imposibles y regates de película. Jugador diferente, quiere llegar lejos... y volver al Santiago Bernabéu.

Pedro Omar Ramos casi lleva tatuado en el currículum el escudo del Tenerife. Sólo unos meses que pasó en el Lleida y que ayer definió como "los peores momentos" de su carrera han sido una excepción a una trayectoria larguísima en los filiales blanquiazules. Culminado su camino con el debut con el primer equipo y luego con su consolidación con los grandes, ha llegado Omar a un punto álgido en su historial con el partido del Bernabéu y los elogios que le cayeron.
Nada menos que once años seguidos luciendo la elástica del Tenerife, lo cual le convierte en voz autorizada para hablar de cantera. "Es vital tener continuidad, pero también confianza", apunta el de La Punta del Hidalgo, quien dice sentirse "muy agradecido" a Oltra por la fe que está depositando en él. "Ahora me veo respaldado por él, y lo que trato de hacer es agradar", apuntó ayer en la SER en una larga entrevista que acabó con una confesión.
No le gustan los micrófonos. "Como suele decirse, lo que yo prefiero es hablar en el campo", adujo tímidamente. Y es que lo que es un discurso comedido en la radio se transforma en todo desparpajo cuando juega. "Me gusta hacer las cosas bien", apunta el puntero, amante del fútbol de videojuego porque hace diabluras cada vez que le dejan.
Omar, eso sí, relató ayer que también hubo en su carrera algún momento donde pensó que no llegaría adonde ahora está. Y apuntó que se ve ahora más estable que antes, en parte gracias a su adaptación al grupo, ahora total. "Me tratan muy bien", señaló tras descubrirse algunas interioridades. Que Manolo le llama "el pollo" y que Nino se refiere a él como el flaco", apelativos cariñosos para alguien que aprende de cada detalle. "Es precisamente Nino uno de mis referentes porque tiene una calidad impresionante y una capacidad increíble para transformar ocasiones en goles", contó. "Fuera del club, el que más me impacta es Messi", apunta, tras calificar al argentino como "el mejor del mundo".
Dice Omar que el consejo que más le repiten "es que disfrute de cada momento". Y es entonces cuando se acuerda de Culebras, posiblemente aquel de sus compañeros al que presta más atención. "Está pendiente de los más jóvenes y nos dice cómo actuar, qué hacer", completa.
Según el isleño, "a veces es mejor ni pensar demasiado" en lo que le está ocurriendo: un auténtico carrusel de acontecimientos que comienza con su cuarta pretemporada con el cuadro profesional y que encuentra un sinfín de momentos culmen. "Los goles del verano, la confianza del técnico en mí, luego el nuevo contrato, más tarde el primer partido en Primera, ahora el Bernabéu".
Omar, quien no se fija metas utópicas ni objetivos a largo plazo, sólo piensa "en seguir así". No es mala reflexión porque es ahora cuando mejor le ha ido. "Quiero continuar teniendo confianza, pero sé que para ello es fundamental no cambiar los hábitos: éste camino es el correcto", concluye.
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Era la del galáctico Kaká una de las camisetas más solicitadas por los jugadores del Tenerife. Muchos de ellos la querían pero sólo uno fue el que se la llevó: Omar, quien admite haberse "anticipado" a otros compañeros del equipo que también querían tan ansiada prenda. Fue para él, quien la coleccionará junto a una caja enorme de recuerdos que atesora en La Punta. La blanca del ocho, sin lavar, perdurará para siempre en la casa del 27 blanquiazul.



