Rotar es la asignatura más complicada
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Hace tiempo que las alineaciones de los grandes no se recitan de memoria, el ritmo se ha disparado y el jugador ya no puede aguantar todos los compromisos de su equipo más los de su selección. Nadie es capaz de pelear las tres vueltas a lo Lejarreta, ni correr en dos categorías el mismo día como hacía Ángel Nieto. La competición exige a cuerpo y mente un esfuerzo continuo, el desgaste de ambos hace caer el rendimiento. El descanso, más que un placer, se ha convertido en una obligación. Los entrenadores necesitan economizar los minutos, buscando la calidad sobre la cantidad, garantizando que los elegidos para cada cita estén en perfectas condiciones de asumir el compromiso y la necesidad de ganar.
Rotar es la asignatura más complicada; conseguir dar entrada a jugadores no habituales sin descender el nivel del equipo no es sencillo y muchos técnicos se ahogan buscando la fórmula. El secreto pasa por entrenar táctica y estrategia con toda la plantilla, sin mostrar tus cartas, sin dar pistas sobre tus planes Esconder el once hace que el factor sorpresa juegue de tu parte; que tus jugadores no sepan si van a participar o no provoca que mantengan intensidad en cada entrenamiento. El error más común es confeccionar dos equipos según la competición, el presuntamente titular para Liga y Champions y el suplente para la Copa. Esto manifiesta una diferencia de calidad entre ambos y distinto estatus en la plantilla, algo peligroso si entendemos que el jugador digiere mal pertenecer al carro del pescado (equipo para eventos menores). Tampoco el objetivo es tener contentos a todos, algo jamás conseguido pese a los esfuerzos de técnicos ingenuos. Benítez mostró el camino haciendo campeón a un Valencia donde todos aportaban, Guardiola aprobó con nota la pasada temporada y ahora es Pellegrini el que quiere doctorarse. Las estrellas del Madrid ya saben lo que es ver partidos desde el banquillo y participar sólo unos minutos, pero deben comprender que esa suplencia supone la carga de gasolina necesaria para que el tanque no se vacíe. Sólo llegando bien al último tramo de la temporada tendrán opciones de ganar algún título. Manejar física y psicológicamente al equipo es tan importante como otros aspectos. Aquí Pellegrini tiene un papel crucial. Pero ¿perderá en el intento opciones de ganar campeonatos o llegará al último mes con una plantilla en forma? La respuesta nos conduce a la nota final de esta complicada asignatura.



