En Barcelona vieron a un Abel muy tocado
Y hablan de Luis como relevo. Al culé se le cae la baba con Messi

Run run en el Camp Nou el día después del Barça-Atlético: Abel Resino puede caer si su equipo no gana el miércoles al Almería. Más madera: no descarten para sustituirle a Luis Aragonés.
Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil sabr de momento, y como es natural, afirman que Abel es su apuesta para todo el curso. Este es el peor arranque de Liga atlético desde la temporada 1999-2000... que acabó en descenso. Lo de Luis puede ser corazonada de un internacional español entre varias voces azulgrana que así se expresaron después del 5-2; lo de Abel no extrañaría si su equipo sigue sin ganar. Que Luis sería un buen paraguas para este Atlético-polvorín que no arranca, no se discute.
El ambiente colchonero no es de derribo pese al punto de nueve conquistado hasta ahora y 'lo' de los chipriotas en la Champions. Es opinión general en el vestuario que la Liga empieza para ellos ante el Almería y lo justifican así: el debut en Málaga fue pura torrija con los internacionales pensando en sus partidos de selección (3-0), el ambiente ante el Racing era explosivo en el Manzanares (1-1) y perder en Barcelona (5-2) no exige pedir la cicuta. Claro que el inicio, calcado al de hace un año, ha hecho pupa: pelota de Henry al palo al minuto; gol de 'Ibra' a los dos, gol de Messi a los 16... En un cuarto de hora los de Abel habían perdido el partido; jugarle al Barça es complicadísimo, hacerlo sin concentración es de suicido.
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La mejor cara del equipo madrileño tras el descanso (bronca de Abel inclusive) le permitió evitar el roto y cerrar esa manga con empate a uno: fue otro Atlético. El 4-0 a los 41 minutos presagiaba goleada histórica que se quedó finalmente en goleada y una certeza: Agüero y Forlán cumplieron con golito por barba, pero la contención sigue siendo mala, con el añadido de la ausencia de Asenjo, víctima del Mundial'Sub 20. Las caras de susto de Roberto quedan para la pequeña historia del choque.
Euforia culé. Del lado barcelonista, prensa, radios, televisiones y aficionados rivalizan en derramar baba con el juego del equipo en la primera parte y de Leo Messi, que marcó dos goles y fue siempre una pesadilla después de su quinta renovación de contrato. Guardiola trata de rebajar euforias, pero su entorno está en que repetir el triplete es posible.



