Ni Ibra ni Etoo: Mourinho

Liga de Campeones | Inter 0 - Barcelona 0

Ni Ibra ni Etoo: Mourinho

Ni Ibra ni Etoo: Mourinho

reuters

El árbitro birló un penalti al Barça a los 74 minutos.

Ni Etoo ni Ibrahimovic. Ni Messi ni Milito. Ni Henry ni Sneijder. Ni Motta ni Xavi. Ni Barça ni Inter. Empate sin goles. El partido más esperado de la jornada europea se saldó como a nadie le gustaba, aunque dejó la imagen de dos equipos sólidos, armados, peligrosos, candidatos. En la era de las redes sociales en internet, José Mourinho montó una propia, pero hecha no de palabras, sino de piernas, músculo y sudor, todo para evitar que los conductos que llegan hasta Messi e Ibrahimovic quedaran colapsados. Desde esa perspectiva, se puede decir que el técnico del Inter resultó vencedor por sobre la propuesta ofensiva de su colega y viejo conocido Pep Guardiola. La pregunta es si lo mostrado anoche por el Inter es todo lo que sabe hacer el campeón italiano.

El Barça se atascó, después de un arranque en el que se insinuó frente a la portería de Julio César, casi inédito en la noche lluviosa de San Siro. Flanqueado por Touré y Keita, Xavi se quedó muy solo en el intento de construir, lo que facilitó las cosas a Motta y sus colegas de derribos.

Los abrazos en el túnel de vestuarios dieron paso a las hostilidades. Piqué se encargó más tiempo de Milito, para igualar la altura, y a Puyol le tocó marcar a Etoo. Pero el argentino y el camerunés no se estuvieron quietos, de ahí que las parejas de baile cambiaran a menudo. Y sufrieron los centrales del Barça más con Milito que con su ex compañero, que no disparó ni una sola vez.

Ocurrió algo parecido enfrente, donde Lucio y Samuel, más allá de algún desajuste inicial, mantuvieron a raya a Ibrahimovic, autor de apenas un tirito, muy desviado, a los ocho de juego.

Las mejores ocasiones fueron para el Inter, con dos tiros de Sneijder, uno de Milito y un trallazo de Stankovic, reemplazante de Muntari (perseguidor implacable de Messi), que se fue alto. El árbitro, que puede presumir de no haber visto ganar ni al Barça ni al Inter con el silbato a su cargo, se comió un penalti por manos de Stankovic, a los 74', cuando Alves buscaba a Messi. Desde entonces, el partido fue un soliloquio blaugrana, que ni con Iniesta sobre el terreno encontró el camino de la portería. El equipo de Guardiola, si bien cargó con toda la responsabilidad ofensiva del partido, se obcecó en entrar por el centro, donde la red nerazzurra era más poblada. ¿Tiene prohibido el tiro de media distancia, contando con jugadores como Xavi, Alves, Keita o Ibrahimovic?

Ya le fue bien al Inter, que en el cuarto de hora final se dedicó a achicar agua, apoyado en un Lucio impecable. Y pudo marcar si Touré no hubiera derribado a Santon cuando enfilaba la portería de Valdés. Eso habría sido demasiado para Mourinho.