Una Champions guerrera
Se presenta una Champions guerrera. Ante el APOEL, el Atlético no pudo nada más que empatar a cero en casa. Los jugadores rojiblancos no lo pusieron todo en el primer tiempo y el asedio del segundo no dio sus frutos.


Sin paz. Para el Atlético no hay partido de la paz. Otros equipos hubieran aprovechado la visita del APOEL para poner punto final a un mal inicio de temporada en todos los sentidos. Pero el Atleti, no. Nosotros somos diferentes en todo y el encuentro ante el conjunto chipriota no sólo no ha valido para firmar la tan ansiada paz, sino que sirve para aumentar, aún más, las dudas en torno al equipo rojiblanco. Este empate complica mucho la clasificación para la siguiente fase. Aunque aún no se ha jugado más que un partido. Pero el tropiezo obliga prácticamente a no tener más fallos en los cinco partidos que quedan.
Sin fluidez. El Atlético se tomó el primer tiempo de vacaciones y cuando quiso no tuvo la fortuna necesaria para ganar el partido, pero la lección hay que aprendérsela. Hay que salir a jugar desde el principio, sin dar ninguna concesión al rival. El Atlético disparó 23 veces a puerta, 11 entre los tres palos. Pero no marcó. Abel siempre suele decir que es raro que su equipo acabe los partidos sin marcar, debido a la eficacia goleadora de Forlán, Agüero, Maxi y Simao. Pero en los dos partidos de Liga y en éste de Champions, el Atlético sólo ha hecho un gol, algo preocupante.
Sin Cléber. Parece mentira lo que puede llegar a pesar la camiseta del Atlético. Sólo los que han jugado en el equipo rojiblanco lo saben. Cléber Santana fue uno de los mejores jugadores en la segunda parte de la Liga pasada. En el Mallorca rindió a un buen nivel, pero el Atlético es otra cosa. El Calderón se comió ayer al brasileño, que no dio una a derechas y tuvo que ser sustituido. Cléber puede ser un caso más de jugadores que son válidos para otros equipos, pero no para el del Manzanares.
Noticias relacionadas
Sin bronca. La afición se marchó resignada por el resultado. Primero fue el mal juego, luego los postes y por último el portero del APOEL. El caso es que los seguidores no pudieron llevarse una alegría a casa. Los seguidores silbaron a su equipo en el primer tiempo y lo empujaron en el segundo. Nada que reprochar a la afición del Atlético. Algunos increparon ligeramente al palco, pero la Champions, también en esto, parece diferente.
A Barcelona. "Y encima ahora haremos la gracia, daremos la campanada en Barcelona y favoreceremos, como siempre, al Madrid". No lo dijo sólo un hincha, muchos se marcharon ayer pensando que el Atlético es capaz de lo peor, pero también de lo mejor.



