Juanlu perdonó al Celta
El Levante pudo sentenciar y acabó pidiendo la hora

Debió ganar el Levante, pudo hacerlo el Celta y, al final, cómo no podía ser de otra forma, los reyes del empate terminaron firmando tablas. Tres de tres llevan los granotas, uno menos los celestes. Y las previsiones estadísticas se cumplieron: empezaron ganando los valencianos y el Celta reaccionó en la segunda parte. De libro.
El primer tiempo vigués fue desolador, desde el regalo que supuso el 0-1 a los cuatro minutos hasta la jugada de Barrio Sésamo que cerró la mitad inicial. El Levante se adelantó nada más empezar con ese detallazo que tuvo Catalá con Xisco Muñoz. El ex del Salamanca cedió hacia atrás de cabeza un balón, sin darse cuenta de que se lo estaba regalando a un rival. Recogió el que fuera futbolista del Betis y batió con calidad a Falcón en la salida desesperada de éste.
El tanto no hizo más que cimentar los planteamientos de ambos equipos. El Levante le cedía con gusto el balón al Celta, esperaba con las líneas juntas y soltaba unos buenos hachazos en rápidos contragolpes muy bien movidos por sus centrocampistas. Los vigueses, por su parte, tenían casi en exclusiva la pelota, como a ellos les gusta, pero la imaginación brillaba por su ausencia. Eusebio situó a Joselu en la banda izquierda y a Aspas por el medio. Como resultado de este extraño experimento, cinco futbolistas de ataque terminaron apelotonándose en la banda derecha y tropezando entre sí. La izquierda era una autopista.
Fallos granotas
Con este decorado, se sucedían las ocasiones del Levante. Rubén se fue solo un par de veces, aunque no supo finalizar. Pero en errores en el remate hay que darle el cum laude a Juanlu.
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En la última acción del primer tiempo el Celta al completo se ganó el premio a los pardillos del año. Se fueron todos para arriba en una falta lateral y el rechace del Levante dejó a Juanlu y a Rubén solos ante Falcón. Ambos recorrieron cerca de cincuenta metros. Todo Balaídos preveía el final: el zurdo le dejaría al delantero, que marcaría a puerta vacía. Pues no fue así. He aquí que a Juanlu se le ocurrió driblar al portero y acabó estrellándose con Falcón. Jaime Latre señaló el descanso y el extremo granota no se levantaba del suelo. Un poco por lamentarse y otro poco por no ver la cara de Rubén y sus compañeros. Tuvo la sentencia y la dilapidó.
El Celta reaccionó en el segundo tiempo y quiso agradecer a Juanlu que dejara vivo el partido. Saulo igualó en la primera ocasión clara de los vigueses y Aarón tuvo el 2-1 en un par de acciones. No marcaron los de Eusebio y Juanlu también volvió a fallar cerca del final. No era su día. Levante y Celta se repartieron los puntos y los errores garrafales.



