Agüero hace historia
El Atlético ganó, ya está en la Champions y Kun volvió a demostrar que es uno de los mejores del mundo. Además, la afición olvidó viejas rencillas y disfrutó con los suyos. El Atlético ha comenzado de buena manera la temporada


Gol 100. Agüero agarró la pelota diez o doce metros fuera del área del Panathinaikos. Cogió el balón y ya no le dejó. Bueno, lo dejó dentro de la portería de Galinovic. El Calderón se volvió loco y los griegos volvieron a soñar con Kun, envidia de muchos clubes europeos y orgullo de los aficionados rojiblancos. El gol suponía el número 100 del Atlético en la primera competición continental de clubes, antes Copa de Europa, ahora Champions. Mejor gol, imposible. Mejor protagonista, tampoco. Y eso que se iba a marchar. Eso es lo que quisieran los demás, que Agüero dejara el Manzanares, pero creo que van a tener que esperar otro año más. Lo repetido otras veces: Kun está al nivel de los mejores. Los demás cracks de nuestra Liga reciben elogios y elogios y Agüero mete goles. Además, tenemos un excepcional portero. Ya nos parecemos al Madrid de los años galácticos, que tenía a Casillas atrás y a Ronaldo y a Raúl arriba. Asenjo, Agüero, Forlán... ¿Hay motivos para soñar?
El Calderón. Fueron 30.000, pero disfrutaron como si hubieran llenado el estadio. Porque la afición del Atlético es así: se enfada por el hecho de que tiene que pagar 20 euros pero perdona de inmediato. Los que fueron al campo cantaron, animaron, aplaudieron y se marcharon del estadio siendo los más felices del mundo. Si hay una afición que tiene ganas de fútbol, de entregarse a los suyos, ésa es la rojiblanca. Juanito o Asenjo pensarán el porqué no han fichado antes por el Atlético.
Sin emoción. Y eso que el tempranero gol del Atlético deslució un poco el partido. Tampoco era cuestión de empezar la temporada con el corazón encogido. Ya habrá tiempo para emociones más fuertes, para levantar partidos perdidos o complicarnos nosotros mismos otros. Se trataba de pasar plácidamente una tarde de verano que ha vuelto a meter al Atlético entre los grandes de Europa. Se trataba de ganar, de no tener sobresaltos y empezar el campeonato sin lesionados. Objetivo cumplido.
El sorteo. A nadie le importa los rivales que nos puedan tocar mañana en el sorteo de la Champions. Es más, me atrevería a decir que la afición quiere a los más grandes, a los poderosos. Recuerdo el sorteo el año pasado, el jajaja cuando salieron Liverpool, PSV y Marsella. Luego, conforme pasaron los partidos, los gestos de algunos se fueron torciendo.
Noticias relacionadas
> Notable. El Atlético acabó cuarto el ejercicio pasado y la previa tenía que poner la nota final a la campaña anterior. La remontada ya memorable frente al Espanyol o el triunfo ante el Valencia adquieren su verdadero valor ahora. Parece que al Atlético le van los grandes retos y ya ha superados dos previas consecutivas. Al final, la temporada anterior no fue tan mala. Pero este año hay que aspirar a más, dar otro pasito hacia adelante. La ambición de este equipo empieza a ser grande.
Málaga. Y ahora, la Liga. En el club están preocupados porque después de un partido europeo o una cita importante, los jugadores rojiblancos se relajan. Y empezar bien el campeonato tiene que ser vital para que los de Abel estén desde el inicio arriba, peleando por todo. ¿Y si en Málaga Agüero decide hacer alguna de las suyas?



