Un 70% de posesión y no más de tres toques
El Madrid de Pellegrini jugó el lunes su primer amistoso. Aunque faltaban varios titulares se pudo ver lo que el técnico quiere de su equipo: posesiones largas y no más de tres toques en la creación. El dibujo es un 4-2-2-2 con mucha movilidad en ataque.

La era Pellegrini comenzó el lunes con el primer amistoso de la pretemporada ante el Shamrock. Aunque faltaban varios de los que están llamados a ser titulares (Kaká y Ramos, entre otros) el chileno ya empezó a mostrar lo que quiere de su equipo. Y dos consignas quedaron muy claras tras el encuentro: posesiones de balón largas y pocos toques en la línea de creación.
La comparativa de posesión de balón respecto al rival fue abismal. Ya en el Villarreal el chileno dejó patente su gusto por el fútbol de toque, con paciencia y buscando los huecos que deja el contrario. Por eso no fue de extrañar que en la primera mitad el porcentaje de posesión fuese del 72% (28 de los irlandeses) y en la segunda parte bajó hasta el 70% (por 30 del rival). La gran movilidad de los cuatro jugadores de arriba facilita posesiones largas. Nadie está parado y todos buscan al compañero. Se empieza en una banda y, si no hay hueco, se vuelve a empezar por la otra. Sin prisas. Con calma.
La orden es clara: con la calidad que tenemos y con la pelota en nuestro poder las ocasiones llegarán. Pero para eso es necesario que la circulación de balón sea rápida y fluida. En eso ha incidido Pellegrini en sus primeros entrenamientos y obliga a los futbolistas a jugar al primer, segundo o, como mucho, tercer toque. Es el tiqui-taca que tan buen resultado le dio a España en la Eurocopa. Ante el Shamrock se vio. Control y pase; control, orientación y otro pase. Así hasta la saciedad. El movimiento es constante en la línea de creación, aunque en los metros finales los futbolistas tienen libertad para culminar las jugadas.
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Dos onces distintos.
Pellegrini alineó dos equipos diferentes, aunque con el mismo dibujo: 4-2-2-2. En la primera mitad (ver gráfico), con Cristiano en el campo, Marcelo fue el encargado de subir por banda izquierda. Guti se pegó más al centro y el portugués empezó desde la derecha para buscar la banda o trazar diagonales con el balón controlado. En la segunda parte, los dos laterales tuvieron más protagonismo ofensivo, los medios se juntaron más y Benzema se movió con libertad por todo el ataque. En los dos equipos los pivotes no perdieron nunca el sitio.




