"Villa, vente al Madrid"
El punta fue agasajado en la vuelta de la Roja de Suráfrica


Villa convulsiona Madrid cada vez que pisa la capital. Ayer, en la llegada de la Selección a Barajas procedente de Suráfrica, revolucionó a los aficionados que se agolparon para recibir a los internacionales españoles tras su participación en la Confecup. Despojado del chándal oficial y ataviado incluso con ropa veraniega para abordar ya sus merecidas vacaciones, el asturiano fue agasajado por unos doscientos hinchas, que se unieron al casi centenar de medios de comunicación reunidos en el aeropuerto.
"Vente al Madrid, te trataremos bien", le dijeron algunos de los más osados en cuanto hizo acto de presencia, aunque vieron enseguida cómo simpatizantes del Barça le instaban a lo contrario aprovechando que se encontraban casi frente a frente con uno de los nombres del verano. En medio de la marabunta de cámaras, miembros de seguridad, policías y aficionados, Villa mostró su incredulidad por la expectación creada, pero no quiso hacer mención alguna a su inminente futuro cuando se le fue requerido por ello. "No hablo", espetó.
Y así se deshizo el huracán cuando montó en los ascensores de salida del aeropuerto y su figura se perdió, aún con los flashes de los reporteros gráficos destellando, hasta dentro de unas semanas, cuando, a la vuelta de las vacaciones, hable sobre qué camiseta va a vestir la próxima temporada, si la del Valencia o la de alguno de los grandes clubes que pretenden hacerse con sus servicios.
Paliza.
Pero no sólo a Villa apuntaron los focos. La afición sigue ilusionada con este equipo por el título conquistado el año pasado en la Eurocopa y por su definido estilo de juego, pese al borrón que supuso la derrota en semifinales de la Confecup ante EE UU. Existe la ilusión de que el año que viene se puede hacer algo muy grande e histórico de nuevo en el país surafricano, aunque en esta ocasión en el Mundial.
Varios de los pesos pesados de la Selección como Fernando Torres, Sergio Ramos o Iker Casillas también pudieron comprobar el cariño que existe por ellos y fueron de los más vitoreados, aunque se notó en sus caras el enorme cansancio de un viaje nocturno y muy largo, que les llevó a aterrizar en Madrid diez horas y media después de salir la noche del domingo desde Johannesburgo tras el partido por el tercer y cuarto puesto.
Para algunos jugadores la odisea no concluyó aquí, pues enlazaron con vuelos domésticos para llegar a sus respectivas ciudades. Fue el caso de los futbolistas del Barcelona Busquets, Puyol, Xavi y Piqué.
Noticias relacionadas
"Ahora nos toca desconectar"
Pocos jugadores de la Selección tenían ganas de hacer declaraciones a su llegada a Barajas después de diez horas y media de viaje. Casillas sí se detuvo amablemente. "España ha jugado bien, pero tuvo un día accidentado en las semifinales ante Estados Unidos. Un mal día lo tenemos todos", declaró. También Silva se refirió al papel desempeñado por la Roja en Suráfrica: "Ha sido un torneo difícil, en el que al final hemos quedado en el tercer puesto y estamos contentos. Ahora lo que queremos es descansar para centrarnos en la próxima temporada. Nos toca desconectar, todos pensamos en ello".



