El Athletic toma Valencia con un día de ventaja
5.000 hinchas llegaron ayer en coche, autocar, avión... y hasta en isocarro.

El Athletic ruge con fuerza ya en Valencia. La afición rojiblanca ganó la batalla a la azulgrana y en número de 5.000 seguidores paseó desde ayer sus ánimos, colores y cánticos por la ciudad del Turia. No piensa desfallecer y tiene importantes repuestos. Otras 30.000 personas llegan hoy por tierra y aire, algunos sin entradas pero con muchos euros en el bolsillo para obrar el milagro de acceder al campo in extremis en la reventa.
Ya desde las once de la mañana, la Ciudad del Athletic, una carpa cubierta con la extensión de un campo de fútbol, empezaba a coger color. Para la una, ya había mil aficionados, momento en el que se alzó la bandera entre los míticos Iribar, Koldo Aguirre y Argoitia, y el presidente, Fernando García Macua. Se hizo con el himno del club de fondo, que atronará en Mestalla. Hubo txakolí, cerveza y cuba libre durante toda la jornada. El cierre fue apoteósico, con los legendarios Tequila.
La caravana de coches a la entrada de Valencia fue de órdago. Durante la jornada, fueron llegando vuelos chárter, como el de primera hora de la tarde, en el que aterrizaron los familiares de los directivos, entre ellos el último presidente que ganó un título, Pedro Aurtenetxe, y de los futbolistas. Ex entrenadores del club como Javier Clemente o Mané también tienen prevista su asistencia en directo al encuentro. Para hoy, hay anunciada una comida entre peñistas del Barcelona y del Athletic, posterior a un partido de fútbol sala.
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Apuesta atrevida.
García Macua siguió mostrando su tranquilidad en la carpa y advirtió que el Athletic "debe ahora ganar sobre el terreno de juego". "Yo quiero ganar la Copa, el resultado me da igual", explicó. A eso vinieron también un par de fenómenos, Gontzal y Antonio, que por una apuesta salieron en isocarro el martes a las nueve de la mañana desde Bilbao y llegaron ayer a Valencia después de que un mecánico reparase su máquina en Otxandio, en la frontera con Álava. "A lo máximo que hemos podido ir fue a 56 kilómetros por hora. Se ha sacado fotos con nosotros hasta la Guardia Civil", comentó nada más pisar el Turia.




