El United fichó a Macheda a cambio de 195.000 euros

Internacional | Inglaterra

El United fichó a Macheda a cambio de 195.000 euros

Ofreció trabajo a los padres, que no tenían empleo estable

Nada más firmar por el Manchester en agosto de 2007, Kiko Macheda le dijo a su padre Pasquale que preparara el viaje para los cinco miembros de la familia (el red devil tiene dos hermanos) a Calabria. Allí residía la abuela paterna de Kiko y las penurias económicas de la familia habían hecho que fueran ya tres los veranos consecutivos sin poder ir a ver a la nonna calabresa.

Pasquale Macheda y su mujer Loredana eran dos humildes obreros que saltaban de trabajo temporal en trabajo temporal para poder alimentar a sus tres hijos. El padre tocó todas las teclas posibles: trabajó en un mercado, repartió oxígeno a domicilio y fue guarda de seguridad en una obra... Pero todos los trabajos tenían algo en común: eran nocturnos. Así durante el día podía acompañar a Federico a los entrenamientos en las distintas categorías inferiores del Lazio.

En la grada, junto a Pasquale estaba siempre un ojeador del Manchester. En 2005, cuando Federico tenía sólo 14 años, los Macheda supieron por primera vez del interés del club de Old Trafford por Kiko. Ambas partes siguieron en contacto y cuando Federico cumplió los 16, la edad mínima que establece la FIFA para que un futbolista pueda firmar un contrato profesional, fichó por el Manchester. Los red devils ofrecieron al chico tres temporadas a razón de 65.000 euros al año y un trabajo fijo para sus padres. "El primer empleo estable de mi vida", dijo Pasquale en 2007, cuando tenía 34 años.

Llegó para jugar con los juveniles, pero pronto pasó al equipo de Reservas. Allí no paró de marcar goles, como el hat-trick al Newcastle de hace dos semanas que convenció a Ferguson para convocarle para el partido del Aston Villa. Luego Macheda marcó el golazo que dio la victoria al United ante los villanos y que levantó las iras de Claudio Lotito, presidente del Lazio: "El Manchester sobornó a los padres de Federico. Es indigno". Ferguson hizo oídos sordos a las críticas y volvió a ponerle ante el Sunderland: Kiko volvió a marcar el gol decisivo.