Iker-Asenjo: el maestro recibe a su heredero
Para cualquier chaval que sueñe con llegar a ser portero profesional, su mayor ilusión sería poder conocer personalmente al mejor portero de Europa, Iker Casillas (27 años). Sergio Asenjo (19) puede presumir de su amistad, aunque hoy tratará de amargarle la tarde ganando en Madrid.

El de hoy será el tercer partido que disputen frente a frente. Casillas contra Asenjo. El mejor maestro ante su alumno más aventajado. El palentino visita a su amigo Iker con las peores intenciones. A sus 19 años piensa y para como un veterano y su carrera no ha hecho sino comenzar.
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Sergio no ha escondido nunca su admiración por Iker. AS lo sabía y logró reunirles antes del partido jugado en la primera vuelta en Zorrilla, en el que Asenjo salvó a su equipo en un mano a mano ante Raúl. Era la primera aparición pública, el primer acto del guardameta del Valladolid, tras el curioso veto que le venía aplicando José Luis Mendilibar. Sergio aceptó encantado y Casillas ejerció de perfecto anfitrión demostrando una amabilidad y sencillez que caló en Asenjo. Sergio es reservado pero muy inteligente y valora mucho los detalles y a la persona por encima de todo. No regala los oídos, pero no olvida a aquellos que han hecho algo bueno por él. Tras haberse cambiado ya sus camisetas, hoy seguro que se darán un gran abrazo tras el partido.
El futuro. Asenjo acaba de salir de una lesión. El 8 de diciembre fue operado del menisco interno de su rodilla izquierda. El sábado reapareció ante el Barcelona, como siempre rindiendo a un gran nivel. Ahora ya sólo depende de Mendilibar que pueda mantener una titularidad que nadie le discute. En cualquier caso, pase lo que pase, el verano de 2009 será determinante para él. Tendrá que decidir su futuro. El club tiene asumido venderlo y ya ha mantenido contactos con algunos de sus pretendientes. Atlético, Barça y Villarreal son los más interesados. Con una cláusula de 5,5 millones de euros, su precio está al alcance de los conjuntos poderosos. No parece previsible que Carlos Suárez, presidente del Valladolid, logre lo que no ha podido conseguir hasta ahora: prolongar su compromiso en Zorrilla, subiéndole las cantidades que gana y, por consiguiente, su precio. Asenjo, bien asesorado por Fernando Redondo, es consciente de su valor y decidirá él su destino.



