Son como niños
El Día del Niño en el Vicente Calderón acabó con derrota del Atlético y una nueva decepción de la hinchada rojiblanca. Los de Abel defraudaron una vez más a sus aficionados y se complican su clasificación para la Champions.


Se lo merecen. No es fácil ser niño del Atlético en estos últimos años. Cuando yo era chaval era diferente: de 40 en clase había 20 del Real Madrid, diez o doce del Atlético y el resto se repartían entre el Barcelona y los demás. Entonces el Atleti estaba acostumbrado a pelear por todos los títulos hasta el final. Incluso muchas veces quedaba por delante de algunos de los grandes. Ahora los niños se reparten entre madridistas y azulgranas. Algunos, eso sí, resisten y empiezan casi desde nacimiento a sentir y a padecer lo que es el Atlético. Más bien esto último. Y viendo el partido de ayer y el de Mallorca, habría que preguntarse por qué todavía sigue siendo del Atlético. No es que se merezcan un homenaje, se merecen mil. Si había un día en el que el equipo no podía fallar era éste, pero...¡enhorabuena chavales! Porque ser niño del Atlético no es fácil.
Pobladas. Las gradas del Calderón se poblaron ayer de niños. Seguro que muchos fueron al estadio por primera vez en su vida. Daba gusto ver a familias enteras animando a los de Abel. Así debería ser siempre, pero los horarios de los partidos no facilitan precisamente que los niños vayan al fútbol. Los más pequeños se marcharon del campo con la alegría que da ver a su equipo, pero con la tristeza de no haber podido disfrutar tranquilamente de una bonita tarde de fútbol. Y si hay que educar a los niños en lo que es el sentimiento rojiblanco, mejor muestra que ayer es imposible. Para eso están los jugadores de Abel. Lo malo es que el Atlético no sólo se complica la clasificación para la Champions, cada vez más difícil, sino también para la UEFA. A este paso el Atlético no acabará ni entre los seis primeros.
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Gran hermano. Hacía un año que Osasuna no ganaba un partido fuera de su estadio. Otra vez el Atlético al rescate de los más necesitados. Con estos tres puntos y la inyección de moral por su victoria en el Calderón, el equipo navarro está cerca de la salvación. Que tome nota la entidad de Patxi Izco. Para que luego ponga problemas por si nos interesa alguno de sus jugadores. Al Atlético le deberían dar un galardón en los próximos Premios Nacionales del Deporte. Si a un equipo le hace falta ganar para evitar males mayores, siempre aparece el Atlético para darle oxígeno. Ahí están Mallorca y Osasuna para corroborarlo.
A Coruña. El Atlético, que ya se ha enfrentado a todos los grandes, se agarraba al factor campo (tiene que jugar todavía cinco partidos en su estadio) para soñar con clasificarse para la Champions. Pero ni una cosa ni otra. Menos mal que el domingo jugamos en A Coruña con otro equipo que lucha por Europa y con Canal+ en directo. Lo mismo así si se motivan los futbolistas del Atlético. Esperemos que en estos últimos nueve partidos se hagan por sí mayores, porque hasta ahora están siendo como niños.



