Atleti, bendita locura
El Calderón vivió una nueva noche loca, esta vez con final feliz. Tras el sinsabor de la Champions la parroquia rojiblanca se reconcilió con los suyos en un paso de gigante para salvar la temporada.


El éxtasis. Aún quedan abonos del Atlético para la segunda vuelta de la temporada. Lo digo porque en pocos sitios de España se podrá ver el espectáculo que se presencia en el Calderón. Ante el Barcelona y frente al Villarreal. Buen fútbol, goles, emoción a raudales y, además, victoria rojiblanca. Ayer no se movió nadie de sus asientos hasta el minuto 94 de partido. Imposible, pero esto no es bueno para la salud. Seguro que los 51.000 aficionados que acudieron al estadio se tuvieron que tomar una tila o algo relajante al salir del Manzanares.
A Champions. Pero seguro que los hinchas rojiblancos dan por bien empleados todos los nervios y el sufrimiento durante dos horas. El caso es que el Atlético se mete de lleno en la lucha por la Liga de Campeones. El equipo de Abel está a dos puntos de su objetivo y ha terminado de enfrentarse con la zona noble de la clasificación. Ahora sólo falta que el Atlético no lo estropee ante los equipos, en teoría, más asequibles.
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Llamamiento. El club hizo un llamamiento a la afición del Atlético ante la importancia del partido y el Calderón, una vez más, respondió. El estadio prácticamente se llenó y acabó botando de alegría por el triunfo de su equipo. "¡Te quiero Atleti!, ¡te quiero Atleti", fue el grito de guerra de una afición que se frotaba los ojos: había remontado en Liga por segunda vez consecutiva en casa y ante rivales de entidad como Barcelona y Villarreal. Fue el partido de la reconciliación con Maxi, también con Abel e incluso Heitinga se llevó una cerrada ovación. Agüero y Forlán celebraron como pocas veces el triunfo.
Simeone. Quizá los jugadores rojiblancos se contagiaron del espíritu del Cholo, presente ayer en el palco del estadio. Simeone fue aplaudido a rabiar cuando entró en el Calderón y la gente coreó su nombre dentro. Esa fe ciega en la victoria fue lo que le dio tres puntos ante el Villarreal. La pena es que hay un parón antes de volver a jugar en casa frente a Osasuna. Esta forma de jugar y de ganar sí engancha a todos.



