¡Manos arriba!
Soberbio partido de los magníficos atléticos. Agüero y Forlán dieron un recital, Casillas fue de nuevo un santo y en especial los atléticos no ganaron por un árbitro, que dio el gol del Madrid en fuera de juego. El Atleti deslumbró en el Bernabéu.

El Villarato blanco. Una pena. Todo el fútbol de alta escuela que hizo el Atlético se lo cargó Fernández Borbalán con el gol en fuera de juego de Huntelaar y el penalti de Sergio Ramos a Agüero. La larga mano de Boluda ya tiene a Villar ganado para la causa. Sigo sin entender cómo Cerezo se mantiene como directivo de la Española con los robos del Barça y los madridistas. La única verdad es que los de siempre, merengues y azulgranas, controlan a los de negro y esto no cambia en el siglo XXI. Conclusión: ¡Manos arriba en el Bernabéu, hubo un atraco!
A San Isidro le gusta el blanco. Menos mal que Roncero y su gente vieron fútbol ofensivo de otro planeta. Lo de Agüero y Forlán no lo veían desde la etapa del mejor Ronaldo. El problema es que San Isidro, patrón de la ciudad, sigue teniendo clara ascendencia merengona. La mala suerte y el desacierto en el remate final impidieron que los tres puntos se fueran al Calderón con justicia.
El mal ejemplo de Perea. Deprimente el cambio a cámara lenta del colombiano por Heitinga. No es de recibo que no tuviera la camiseta en el banquillo. Sólo hubiera faltado que Raúl marcara en la chilena. Hay que cuidar estos detalles que te califican como equipo del montón y al final desesperan a los aficionados, que piden más profesionalidad.
Forlán, renovación. Menos bacaladas con Maniche y lo urgente es atar de forma inmediata a Forlán, al menos por dos años más. Dieciocho goles en su nómina y un trabajador del área de los que marcan diferencias. Junto al Kun forma la mejor delantera de Europa.
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La pizarra de Abel. Cerezo, Gonzalo Miró, Antic y Collar se frotaban los ojos en el palco. Abel está sacando con nota su línea adelantada en defensa y les ha metido una vitamina extra en el espíritu de los jugadores. Su planteamiento fue maravilloso y ha sido el mejor partido de la temporada. Los peñistas colchoneros con los que compartí mantel en la comida con los madridistas bajaban La Castellana muy orgullosos.
Ahora a por el Oporto. Con estos antecedentes de Barcelona y Madrid, lo del miércoles ante el Oporto tiene una pinta más que lustrosa. No hay que bajar la guardia y como ahora hay fondo físico podemos conquistar Portugal y colocarnos en los cuartos de la Champions. El chaval Camacho volvió a demostrar que no decepciona cuando sale ante los miuras y hasta la defensa parecía tener aires de solvencia. En esta ocasión, contra los ogros, hemos sacado cuatro puntos y si el domingo metemos mano al Villarreal en el Calderón la Champions nos espera el año que viene. Me siento orgulloso de ser atlético y tener un equipo tan soberbio como el que se vio anoche.




