El Ibrahimovic magiar del Castilla
Fue convocado en noviembre para jugar con la selección absoluta


Hablar de Hungría y del Real Madrid desemboca inevitablemente en un nombre, Ferenc Puskas. "El fútbolista húngaro más grande de todos los tiempos, mi país está lleno de madridistas gracias a él", dice con admiración Adam Szalai, el primer magiar en vestir la camiseta madridista desde que 'Cañoncito Pum' dejase el Bernabéu en 1966.
Szalai (Budapest, 9/12/1987) comenzó su carrera en el Upjest, uno de los equipos más laureados del país. Enseguida se hizo un nombre en las inferiores de Hungría y, con 18 años, fue captado por el Stuttgart para su filial de Tercera. Nada más aterrizar jugó la final del campeonato Sub-19 y marcó el gol del triunfo ante el Bochum. El técnico del primer equipo, Giovanni Trapattoni, le puso bajo su ala, pero no se atrevió a hacerle debutar.
Una circunstancia que aprovechó el Madrid en el verano de 2007 para hacerse con el espigado delantero, que ya era internacional Sub-21 pese a tener sólo 19 años. Ya en la capital, sus inicios fueron erráticos: tuvo problemas con el idioma y los goles de José Callejón le mandaron al banquillo...
Evolución.
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Aun así, Adam aguantó el tirón y ahora con Lopetegui ha explotado formando pareja con Bueno. Los técnicos de Valdebebas le tienen una fe ciega y ven en él a un clon de Ibrahimovic (del que es un gran fan junto con Van Nistelrooy). Una evolución que ya le ha valido para ser llamado por Erwin Koeman para un amistoso con la absoluta húngara en Belfast, pero no llegó a estrenarse.
En el vestuario del Castilla hablan maravillas de él ("hace cosas con los pies que no te imaginas en un tipo tan alto") y su gran apoyo es el central Schorch, inseparables y más conocidos como "el dúo Zipi y Zape". Sus compañeros dan un ejemplo del talante bromista del húngaro: "Es un crack. A veces se queja de que no ha dormido bien... ¡porque su perro no deja de roncar!".



