Aguirre ha hecho de Uruguay todo un equipazo

Diego Aguirre es el técnico de Uruguay, fue delantero y pasó a la historia con aquel gol en el último suspiro que le dio a Peñarol la Libertadores de 1987 ante el América de Cali. Quizá por su alma de delantero anoche puso juntos a Abel Hernández y al Morro García, los dos puntas que venían para pelear por el puesto. Ganó García, que reventó a la defensa chilena con su velocidad y terminó por decantar el partidazo que nos regalaron uruguayos y chilenos, el mejor del torneo hasta ahora. Lo tuvo todo. Viudez apareció al principio con un gol y hasta su lesión manejó el equipo como un maestro. Pero Chile respondió y al cuarto de hora ganaba 2-1, cortesía de Aránguiz y su golazo de libre directo. Entonces apareció Uruguay, con pelotas a Viudez y desbordes por la izquierda de Urretavizcaya, una perla que tiene Quique Flores en el Benfica. Uruguay le dio la vuelta al partido y se permitió el lujo de dar descanso al zurdo Loudeiro y al lateral Aguirregaray, que serán decisivos. Luego vino el triunfo de Brasil sobre Bolivia. Walter se confirmó como uno de los talentos para disfrutar. Un gol y una asistencia de tacón.



