El síncope llegó cuando era titular con Schuster
Brilló en la Supercopa con un golazo a Hildebrand


El síncope que le hizo desplomarse sobre el césped del Stadium Gal no pudo llegarle a De la Red en un peor momento. El canterano había logrado quitarse la etiqueta de recién llegado con varias actuaciones de mucho mérito hasta el punto de ganarse la confianza de Schuster.
Antes del desdichado partido de Irún, el mediocentro estaba en el pico más alto de su rendimiento y acumulaba una racha de seis partidos consecutivos siendo titular: en casa ante Sporting (7-1) y Espanyol (2-2), y en las visitas a El Sardinero (0-2), el Ruiz de Lopera (1-2), el Calderón (1-2) y el importante triunfo de San Petersburgo (1-2).
Al alza.
Y eso que De la Red partía con un importante hándicap cuando regresó al club en verano. El de Móstoles se incorporó más tarde a la pretemporada blanca por su presencia en la Eurocopa. El club le dio 28 días de vacaciones para que pudiese dar descanso a unos músculos que habían soportado una temporada entera con el Getafe (jugando tres competiciones), y la posterior cita en Austria y Suiza con la Selección. Como resultado, De la Red se perdió la mini-pretemporada en El Algarve, la mayor parte de la concentración del Madrid en Irdning y apenas jugó en el torneo estrella del verano, la 'Emirates Cup'...
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Sin embargo, el canterano no arrojó la toalla y recuperó el terreno perdido. Su primer actuación brillante llegó antes de empezar la Liga. Fue el pasado mes de agosto, en el 4-2 ante el Valencia de Supercopa. De la Red entró en el 79' y se aupó como uno de los héroes en la heroica remontada blanca con nueve jugadores con el 3-1. Un espectacular gol a Hildebrand desde fuera del área que varias páginas web consideraron el mejor del pasado 2008.
Desde ese momento, Schuster le dio un voto de confianza probándole de suplente ante el Deportivo y Numancia antes de darle la alternativa en Santander. Allí formó de inicio y no defraudó al lograr su primera diana liguera al marcar de un punterazo el 0-1 a pase de Higuaín. Su tercera exhibición fue esencial para iniciar la goleada al Sporting en el Bernabéu: de sus botas arrancó la jugada del 1-0 de Robben y después dio la asistencia a Van der Vaart en su gol de tacón (2-0).



