"Renovar mi contrato lo tengo a mi alcance"

Sergio Aragoneses

"Renovar mi contrato lo tengo a mi alcance"

"Renovar mi contrato lo tengo a mi alcance"

SergioAragoneses descubre en esta entrevista que la prórroga de su contrato con el Tenerife depende exclusivamente de él. Su renovación será una realidad cuando juegue 25 partidos oficiales con la elástica blanquiazul.

Le imagino contento con sus últimas actuaciones...

La verdad es que sí. A excepción de la última derrota en Jerez, casi todo es positivo y el equipo está en una muy buena dinámica. Pienso que el trabajo está dando sus frutos.

Alguno tal vez esperaba de Sergio que levantase la voz durante su suplencia. No fue así, pero su oportunidad llegó.

Es para lo que estaba trabajando, para jugar; y es para lo que sigo trabajando, para mantenerme. Es cierto que llevaba mucho tiempo esperando esa oportunidad y ahora que me ha llegado, procuro emplearme a fondo para aprovecharla.

¿Necesitó dosis extra de paciencia?

Era necesario tenerla. El equipo estaba trabajando bien pero no estaban llegando los resultados que ahora, por fin, sí estamos consiguiendo.

Buena parte del Heliodoro pidió abiertamente su titularidad y ha respondido usted con intervenciones providenciales, decisivas...

A la afición le agradeceré su respaldo siempre. También es verdad que tenía mucha confianza en mí y una vez que juegas lo que intentas es hacerlo lo mejor posible y agradar. Ayudar desde dentro es lo óptimo y lo que uno intenta es estar al nivel que la gente espera. Es cierto que noto que hay agrado con mi rendimiento. Estoy conforme, pero creo que también es verdad que se puede mejorar.

¿Acusa la inactividad un guardameta?

Siempre tienes algo de desventaja cuando partes desde la suplencia, después de mucho tiempo sin jugar. Si no entras desde el principio, sí es cierto que todo se hace más difícil y que cuesta más, pero todo es superable. Con confianza y con la ayuda del equipo, las cosas se hacen sencillas.

Fue partícipe del último ascenso. ¿Hay muchas diferencias entre este equipo y aquél?

Son equipos y épocas distintas. En aquel Tenerife se venía desde arriba, de estar en lo más alto; ahora se llega a esta temporada después de tiempos de vacas flacas, y la situación por supuesto que es diferente. Lo que espero que sea igual es el final, porque, sinceramente, estoy convencido de que ambas etapas pueden acabar por ser lo mismo de bonitas.

¿Es este vestuario parecido al de entonces?

Sí, el ambiente es muy bueno y existe una convivencia y una competencia muy sanas. Los jugadores nos llevamos muy bien los unos con los otros y se nota en el campo que el equipo está unido, cohesionado. En este Tenerife vamos todos a una.

Volvamos al pasado. ¿Le sorprendió en verano la llamada del Tenerife?

Hablé con Santiago Llorente y en la primera conversación que tuvimos ya me dijo que podía haber alguna opción, porque estaba buscando un portero que podía ser yo. Dije que sí y le aseguro que estoy contento de haber obrado así, de haber tomado aquella decisión que ahora me permite estar aquí, en un club al que tanto aprecio.

¿Fue rápida la negociación?

Fue casi una conversación entre amigos. Él me dijo lo que quería de mí, yo le dije lo que buscaba... y sí, fue rápido.

¿Tan rápido como puede serlo su renovación?

Tengo a mi alcance la renovación automática, en función de un determinado número que partidos que juegue. Tal como van las cosas, si sigo jugando podré cumplir con mi propósito de ayudar al Tenerife otro año más. Se verá en su momento y, de verdad, espero que llegue a renovar. Creo que mi labor aquí está siendo positiva. Yo tampoco tengo quejas de nadie... y por supuesto que me encantaría continuar.

Y puede que en Primera...

Esto es muy largo y queda mucho tiempo por recorrer. No hay fórmulas mágicas; lo que hay que hacer es ir partido a partido, sumando de tres en tres. A la clasificación se mirará cuando se deba; ahora, vale de poco.

¿Qué opina de los problemas defensivos?

Van un poco con nuestro estilo de juego. Tomamos ciertos riesgos que a veces se pagan. Somos un equipo atrevido, que siempre intenta jugar al ataque.