Bochorno y vergüenza
El Atlético ha empezado muy mal 2009. Tres partidos, tres derrotas y nueve goles encajados. La afición no se ha llevado más que sinsabores y disgustos. Y con los puestos de Champions en juego. ¿Se merece la hinchada esto?


Masoquistas. El pasado viernes los representantes de la peña de Ciudad Real me comentaban lo siguiente en el acto de la Agrupación de peñas: "Fíjate si somos así de tontos que después del ridículo que ha hecho el equipo en Valencia y Barcelona, pese al frío que está haciendo, pese a la cuesta de enero, hemos llenado un autobús para venir a ver al Athletic. El presidente José Luis Acebedo y el coordinador de las peñas rojiblancas de la provincia de Ciudad Real, Feliciano Monsalve, lo decían como si no tuviera valor este hecho. Ellos y muchos aficionados rojiblancos nos han acostumbrado a lo largo de los años a dejarlo todo por su equipo. Lo han hecho tantas veces que ya no valoramos en su justa medida este hecho. Ayer viendo el partido me acordé de ellos, como de tantos otros que se desplazan desde muchos puntos de España para ver a su equipo. Me acordé del eslogan rojiblanco del socio número uno que podía renunciar a todo menos al Atlético. Y entendí que este equipo no se merece tanto. No creo que los seguidores se merezcan pasar todo el día de hoy avergonzados de ser del Atlético, temerosos de levantar la cabeza para evitar la sonrisa picarona del vecino.
Nada de nada. Y esto que escribo es como un desahogo colectivo, porque todos los que nacimos del Atlético miraremos hoy la tabla para ver si el Madrid se nos ha ido mucho o cuántos puntos le sacamos al Depor. Pero éste no es el camino. Así no. Se puede perder, pero jugando a algo. Vuelvo a acordarme de las peñas rojiblancas, el verdadero motor de la entidad, que el viernes dijeron con claridad que "este Atlético de Aguirre no sabe jugar al fútbol". Una vez más, la afición es soberana. Mal por el sector que tiró bolas al portero del Athletic. Claro que alguien debería haberse preocupado por limpiar los asientos que estaban llenos de nieve.
Otros tres. El Atlético lleva tres derrotas consecutivas y ha encajado tres goles en cada uno de los tres partidos que ha jugado este año. Maxi puso el dedo en la llaga en la rueda de prensa de esta semana pasada, pero parece que fue hablar por hablar. La hinchada señala a Aguirre. Y yo, también a los jugadores, que son los que corren, saltan, juegan... O ni saltan, ni corren ni juegan...
Ujfalusi. A este paso nos vamos a acordar de Pablo, al que todos dimos por liquidado. El equipo se reforzó este año atrás y parecía que se había hecho bien. Ayer hasta Ujfalusi se contagió ayer del mal generalizado. Lo que nadie entiende es cómo Seitaridis sigue jugando en este equipo.
Noticias relacionadas
Maniche. Anda el luso a vueltas con su renovación. El club le ofrece dos años y si juega 30 partidos oficiales en su segunda campaña, renovará una tercera. Desde hace algo más de un mes su rendimiento ha bajado mucho y no es el mismo. ¿Será coincidencia? Alguien debería decirle al portugués que con él el Atlético también ha ganado muchos partidos. Alguien debería decirle que dentro de poco serán los dirigentes los que no querrán renovarle.
Hugo, la puntilla. Y ahora llega la Copa y el dilema es qué hacer. ¿Tira el equipo rojiblanco la eliminatoria? ¿Decide apurar las escasas opciones que tiene? Y un ex de la casa, que se hizo macho en este club, nos puede dar la puntilla. El domingo espera Hugo Sánchez al frente del Almería. ¿Podría darle la puntilla al mexicano Aguirre?



