"Nos vemos el año que viene en Primera"
Miguel está en Alicante, su ciudad, de vacaciones. Sólo piensa en volver para entrenarse en el Atleti pero le encantaría volver al Hércules en un futuro.

La irrupción en estos últimos meses del año de un joven llamado Raúl en las filas del Hércules, ha destapado la tapa de los recuerdos de muchos aficionados. Hace cuatro temporadas, otro imberbe, Miguel de las Cuevas, era un habitual en las alineaciones del Hércules que ascendió a Segunda. Hasta la aparición de Raúl, el hoy jugador del Atlético era el último canterano que triunfó en el Hércules. AS reunió ayer en la capital alicantina a las dos últimas perlas formadas en las categorías inferiores del equipo herculano.
Sus historias son idénticas: un menudo joven, rápido, habilidoso y con calidad individual llama a la puerta de un vestuario veterano y aprovecha la oportunidad que le da el técnico. Además, otro nexo en común es su entrenador. Miguel debutó con Visnjic, con 16 años, y jugó algunos partidos con Granero pero el técnico que le dio la confianza y la regularidad necesaria fue Juan Carlos Mandiá. Raúl ha subido del juvenil también a petición del gallego. Los dos están de acuerdo en que el entrenador del Hércules ha sido clave en sus carreras. "Mandiá tuvo mucha fe en mí y con él lo jugué todo. Es un gran entrenador", asegura Miguel. "Es el mejor que hay", corrige Raúl.
Después de poco más de dos temporadas desde que surgió de la cantera blanquiazul, Miguel firmó por el Atlético de Madrid. Desde la distancia sigue a su Hércules y destaca la irrupción de Raúl. "Si estás con 18 años jugando en el Hércules es porque vales para esto y más si el entrenador es Mandiá, que es muy exigente. Vi el resumen del partido contra el Huesca y la verdad es que Raúl marcó un golazo", explica Miguel. Además, le da un consejo. "Que siga tal y como lo está haciendo, que trabaje mucho y que haga lo que le diga el entrenador", comentó.
Raúl escucha atentamente las palabras de Miguel, hoy compañero de profesión y hace unos años ídolo futbolístico. "Desde los diez años voy a ver al Hércules. Cuando jugaba Miguel iba siempre al campo y era el que más me gustaba. Era un ídolo para mí", confiesa el 27 blanquiazul.
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Miguel lleva tres años labrándose una carrera en Primera División. Raúl acaba de debutar en Segunda, con el Hércules. La conversación derivó al fútbol actual. "Yo cuando debuté, no pensaba que iba a llegar a Primera División. Sólo intentaba aprender en cada entrenamiento y ayudar al equipo, y luego fiché por el Atleti", recuerda Miguel. "Es cierto. Conozco la historia porque me la ha contado Cámara. Siempre me repite: 'Miguel empezó como tú y mira dónde está ahora'", contesta Raúl.
El cénit de Miguel en el Hércules coincidió con el ascenso a Segunda, de la mano de Mandiá, un recuerdo que le quedará para siempre. "El ascenso fue muy bonito. Ascender de categoría con el equipo de tu ciudad es lo más importante. Ojalá se repita este año", relata Miguel. Mientras, Raúl, con unos ojos que aún denotan la inocencia le mira con admiración. No obstante, recoge el guante. "Estaría bien enfrentarnos el año que viene en Primera", bromea Raúl. "Sería una pasada regresar al Rico Pérez. Este año, en Copa, estuve viendo por si ganaban al Valladolid y nos podíamos enfrentar pero no pudo ser. Así que esperaremos al año que viene cuando estén en Primera. Volver a casa tiene un sabor especial. Además, creo que me recibirían bien porque por la calle todo el mundo me dice que vuelva", admite el jugador colchonero. "A mí lo que me gustaría es jugar en tu equipo", advierte Raúl. Quizás, en la Selección. Miguel jugará la fase final del Europeo sub-21 en Suecia, en junio. Raúl le cogerá el relevo con la siguiente generación. La Roja les espera.



