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"A Bonello le hicimos famoso. ¡Rodó anuncios!"

El reportaje | Se cumplen 25 años del histórico 12-1 a Malta

"A Bonello le hicimos famoso. ¡Rodó anuncios!"

"A Bonello le hicimos famoso. ¡Rodó anuncios!"

toni rodriguez

El domingo se cumplen 25 años de una de las mayores gestas de la Selección española. Necesitaba once goles para acceder a la Eurocopa de Francia y consiguió 12. Cuatro de ellos, del madrileño Hipólito Rincón que además se quedó con el balón como trofeo.

Esta foto me trae grandes recuerdos. ¡Después de 25 años cuando la veo se me hace un nudo en la garganta, me sudan las manos y se me pone la piel de gallina! Una de las mejores experiencias de mi vida es haber participado en este partido y haber podido vivir esa experiencia". Hipólito Rincón (Madrid, 28-4-1957) recuerda que la foto que muestra con orgullo, nostalgia y sonrisa de Gary Cooper se corresponde con el 8-1, el tercer gol de los cuatro que anotó aquella maravillosa noche del 21 de diciembre de 1983. Y tampoco se olvida del portero de Malta, John Bonello, que el día anterior soltó la siguiente frase: '¿Once goles a mí? ¡Ni lo sueñen!'. Le cayeron 12. "Me acuerdo de los hermanos Farrugia. Y antes del partido estábamos con el cachondeo. De hecho, a Gordillo le pusimos el mote de 'Farrugia' y así se quedó. Me acuerdo que Bonello dijo que si le metíamos once goles se retiraba del fútbol. ¡Tuvo suerte! Le metimos 12 y eso le salvó de cumplir esa promesa. Y no le fue tan mal. Años después hizo hasta anuncios recordando el partido. ¡Le hicimos famoso!".

Los prolegómenos del partido no invitaban al milagro. Hacían falta demasiados goles para superar a Holanda en el coeficiente particular y sellar la clasificación para la Eurocopa de 1984 en Francia. 30.000 personas en el Benito Villamarín (hoy Ruiz de Lopera). Frío. Pero algo se intuía. "El ambiente en aquella Selección era espectacular. Estábamos muy hermanados. ¡Éramos todos muy amigos! Y el artífice de todo esto fue Miguel Muñoz. Un padre para nosotros, y que fue capaz de convencernos de que no éramos una selección, sino un equipo. Aquella semana estuvimos concentrados en La Oromana. ¡Y no paraba de llover! Cuando íbamos al campo llegamos a pensar que se iba a suspender el partido. Pero en el descanso entró más gente. Y cuando metimos el gol 12 había una cantidad de público tremenda porque abrieron las puertas. Los malteses venían convencidos de que no les metíamos los once goles. Creo que tenían una prima de los holandeses. ¡Holanda tenía un equipazo con un gran jugador como Gullit!".

La cosa no empezó demasiado bien. Juan Señor estrelló un penalti en el poste y la lata maltesa tardaba en abrirse. "Y encima nos metieron un gol, que era el 1-1, en una jugada desgraciada. Fue un tiro, por llamarlo de una manera (ejecutado por el '7' Demauelle), que pegó en la espalda de Maceda y cambió la trayectoria a Paco Buyo, que ese día debutaba en la Selección. Tengo vagos recuerdos. Había un 'barbetas', Fabri, que pegaba tela. No sé si te acuerdas que cuando marcamos el 1-0 hubo un altercado. Nos dimos de palos en la portería porque no querían soltar el balón. Que al final lo cogí y lo tengo como recuerdo, en una urna y firmado por todos los que vivimos aquella gesta. Y el titular que sacó el AS fue el cántico de los aficionados. "¡Sí, sí, sí, España va a París!".

A pesar del tremendo asedio de La Roja, el primer tiempo terminó con un 3-1 que no invitaba, desde luego, al optimismo. "Pero en ese vestuario todos nos convencimos de que era posible marcar ocho goles. ¡Yo lo estaba desde el principio! Miguel Muñoz lo único que nos dijo fue que si aprovechábamos todas las ocasiones que habíamos tenido, como los tres palos que estrellamos, el penalti fallado y otras cuatro o cinco ocasiones más, sumaríamos todo eso y saldrían los ocho tantos que necesitábamos. La clave fue que en los primeros 15 minutos del segundo tiempo metimos cuatro goles seguidos. Ya la cosa era diferente. ¡Y hasta nos sobraron nueve minutos!".

Cuatro goles de Rincón, otros cuatro de Santillana, dos de Maceda, uno de Sarabia ¡Y el 12-1 de Señor! "Se lo merecía porque había fallado el penalti. Dios fue justo. Entre gol y gol no nos daba tiempo ni a hablar. Sólo queríamos coger el balón y salir zumbando. Yo ni me acordaba de lo que pasó en el partido hasta que después no lo he visto por televisión. Sí me acuerdo de que cuando marcamos ese gol número 12 salimos todos corriendo a abrazar a Señor. Nos tiramos todos en una piña y cuando me fui a levantar, los gemelos se me empezaron a subir. Se conoce que la adrenalina se me bajó. Me vino el bajón. Y entonces empecé a notar el cansancio, todo lo que habíamos corrido. Pero hasta ese momento, si hubiéramos tenido que jugar dos horas más, lo habríamos hecho sin problemas".

Inolvidable la emoción con la que el gran José Ángel de la Casa cantó el '¡gooooooooool de Seeeeeñoooor!' con un gallo en su perdida voz que emocionó a toda España. Y una piña de celebración, con todos en el suelo donde llegó a verse el testículo del autor del tanto en pleno éxtasis. "José Ángel de la Casa fue otro de los artífices de que nosotros y toda España estemos celebrando estos 25 años. La narración de este hombre, con el sentimiento y el cariño que lo hizo, y cómo le salió ese gallo porque perdió la voz porque lo estaba viviendo en directo. Ha dejado para toda la vida esa retransmisión. ¡Y al pobrecito Señor casi lo matamos porque nos tiramos todos encima! Imagínate a ese Maceda, a ese Goicoechea con todos los kilos que pesaban...

Nuestro compañero Alfonso Azuara, que se encontraba con su micrófono a pie de banda cubriendo también aquella mítica retransmisión de Televisión Española, le metió el micrófono a un eufórico Miguel Muñoz (eran otros tiempos) y el recordado seleccionador no paraba de repetir. ¡Fenomenal, fenomenal! "Sí, sí. ¡Era tal la euforia...! Me había cambiado y salió por mí Marcos Alonso. Nos estábamos abrazando y por ahí estaba Alfonso con su micro. Entonces le dijo Muñoz: 'Les vamos a meter tres más' (era el minuto 88 de partido). De hecho marcamos un gol más, de Gordillo. Era legal, pero el árbitro nos lo anuló. Si hubieran hecho falta 15, les metemos 15. Estoy seguro. Aquello fue irrepetible. Sólo pasa una vez en la vida, pero se dieron muchas circunstancias. La gente no creía en la Selección tras la decepción por el Mundial de España, pero Muñoz dio un aire y un sentido nuevo. ¡Y llegamos a la final de la Eurocopa que perdimos contra Francia! Ahí se puso la primera piedra para la España que tenemos ahora. Muñoz ha dejado un sello para toda la vida".

Buyo, Señor, Maceda, Goicoechea, Camacho, Gordillo, Víctor, Sarabia, Santillana, Carrasco, Rincón, Marcos "Sólo se quedaron a defender Camacho y Buyo. El resto, ¡al ataque! Y se jugó muy bien al fútbol. Abríamos mucho por las bandas. Los malteses no se lo podían creer y se dieron cuenta de que no nos podrían parar. Es curioso. He ido a muchos países y todo el mundo se acuerda. Hasta la gente joven. Se acuerdan de dónde estaban ese día, y de lo que pasó".

Aquel vestuario era muy especial. Cuentan que Gordillo llegaba a ¡congelar! los calzoncillos de sus compañeros... un cachondo el Gordo. "Era una gente sana. Pero hacíamos de todo. A Gerardo González, cuando debutó como jefe de prensa en la Federación, le quitamos todo lo que tenía en la habitación. Los muebles, la cama ¡todo! Cuando llegó de cenar no había absolutamente nada. Ni la ropa. Llamó a la Guardia Civil. ¡Le tuvimos un día entero sin nada! Otro día gastamos 14 extintores en La Oromana y pusimos aquello que parecía Londres. Los más gamberros, entre comillas éramos un grupo que nos llamábamos Los Gremlins. Estaba Rafa (Gordillo), Julio Alberto, Marcos Alonso, el Lobo, estaba yo, José (Camacho) que era un crack, Setién Y no te pierdas a Sarabia o a Goicoechea, Maceda, Señor el Gordo era un espectáculo".

El ex jugador de Recreativo, Real Madrid y Betis, 22 veces internacional, es el máximo goleador en Primera del equipo verdiblanco con 78 goles. Cuando acabó el partido enganchó el balón. "¡Ese no me lo quitaba nadie! Lo firmamos todos los que participamos en aquella gesta y lo tengo guardado en una urna. ¡Es mi mayor tesoro!".

Recordarán que Miguel Muñoz, el mítico seleccionador, 14 años entrenador del Real Madrid, con quien ganó Ligas y Copas de Europa, se refirió a la suerte que le acompañaba con una frase que pasó a la historia. 'Tengo una flor en el culo'. "Tu sabes cómo son estas cosas. La flor de Muñoz era el trabajo y arriesgar. Si no, no hubiéramos marcado los 12 goles".

Rincón hoy es comentarista de la Cadena SER y se dedica a la creación y gestión de centros deportivos. Tiene unas instalaciones, Supra Sport, en la localidad sevillana de Umbrete, a unos 18 kilómetros de Sevilla. 62.000 metros cuadrados. "Siempre ligado al deporte".