Acumula ya 360 minutos sin recibir goles en Vigo
Es la mejor marca en Balaídos desde hace cuatro años
A principios de Liga que un visitante marcase en Balaídos era una dolorosa costumbre. Un gol consiguieron el Girona y el Tenerife, y dos el Nàstic y el Alicante. Sin embargo, desde la visita de los alicantinos, allá por mediados de octubre, nadie ha sido capaz de batir la portería que defienden Notario y Falcón. Son ya más de 360 minutos los que acumulan los guardametas celestes sin buscar un balón entre las redes de Balaídos.
El primero en sufrir en sus carnes la solidez de este nuevo Celta en casa fue el Salamanca. Los charros llegaban como líderes a Vigo y se fueron con un merecido 2-0 en contra. Ése fue el único encuentro de Liga que ha disputado Falcón, por una pequeña lesión de Notario en el minuto 13.
Tras la visita de los salmantinos, llegaron Rayo y Real. Tanto madrileños como guipuzcoanos llegaron a Vigo con el claro objetivo de sumar un punto y renunciaron sin rubor al juego ofensivo. El resultado en ambos casos fue 0-0. El último en sucumbir en la fortaleza celeste ha sido el Zaragoza, considerado unánimemente el mejor equipo de Segunda.
Desde la temporada del último ascenso (04-05), con Fernando Vázquez en el banquillo y Pinto en la portería, el Celta no era capaz de enlazar cuatro encuentros de Liga consecutivos en casa sin encajar goles.
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La sangría como local va quedando en el olvido
Que el Celta se haga fuerte en casa es fundamental y algo que le ha faltado en las dos últimas campañas. Baste un dato: en toda la temporada pasada los celestes dejaron su puerta a cero en cuatro ocasiones, las mismas que suma ya en el presente ejercicio. En los últimos seis encuentros en Balaídos el Celta sumó tres victorias y otros tantos empates, tras las dos derrotas iniciales. Es significativo si pensamos que desde enero hasta finales de septiembre el Celta sólo había conseguido tres triunfos, los mismos que en los dos últimos meses y medio. Así pues, los celestes van dejando atrás ese sambenito que colocaba Balaídos como uno de los campos más asequibles para los rivales. Si a eso sumamos que sólo ha perdido dos encuentros fuera de casa, se pueden tener esperanzas de que de aquí a junio el Celta pueda acercarse a la parte alta de la clasificación.



