El cambio de míster siempre dio buen resultado a Samper
Vidal o Casuco ya salvaron descensos cantados a Segunda B
A Jesús Samper debería darle menos miedo cambiar de entrenador a tenor de los resultados obtenidos cada vez que se ha visto obligado a ello en situaciones similares. Aunque los grana siempre han mirado más al reto del ascenso que al de eludir el pozo de Segunda B, esta es la tercera temporada en la que el presidente ve como un ambicioso proyecto sufre en demasía pasado un tercio del campeonato. Con todo, los recambios de turno nunca defraudaron.
La primera ocasión en la que Samper rozó la catástrofe data de la campaña 2001-02. El dirigente habló claramente de ascenso y a comienzos de diciembre David Vidal se hizo cargo de un equipo que marchaba a la deriva tras el mal arranque de Braojos (aún con todo, mejor que el de Clemente esta temporada) y no encontrar el 'interino' Chato González la solución. Vidal, que al año siguiente ascendería a los grana, firmó 25 en 13 jornadas salvando al Real Murcia en el último partido. Al año siguiente llegaría el ascenso, en la 2004-05 el triste periplo por Primera y en la 2005-06 nueva prueba de fuego. Samper quería volver por la vía rápida y Preciado, que venía de subir al Levante, le dejaba con un pie en Segunda B. Husillos maquilló la situación de forma interina (sumó 17 de 33) dejándole al límite de la salvación y Casuco remató la faena haciéndole escalar siete posiciones tras firmar un 28 de 39).
Ningún sustituto malo.
Otro cambio de guardia en el banquillo con premio fue el de Pepe Mel en la 2000-01. La otra sustitución en Segunda, la de Kresic en la 2005-06, no hizo repuntar al equipo pero tampoco empeoró de forma significativa la marcha de un Murcia que tuvo que limitarse a salvar la categoría de forma relativamente holgada.
En Segunda B, en la primera temporada con Santa Mónica al mando (entonces era Joaquín Romeu el presidente), cambiar a Gonzalo Hurtado por Crispi dio un resultado excelente, el del ansiado ascenso a Segunda.
Javi, único a peor en Primera
Sólo dos temporadas ha vivido Jesús Samper con el Real Murcia en Primera y en ambas, por desgracia, el equipo descendió por la vía rápida. En la 2003-04 arrancó Joaquín Peiró en el banquillo aunque en la jornada vigésima el presidente le destituyó para que John Benjamin Toshack tratara, sin éxito, de salvarle. Al menos, el Real Murcia mejoró algo sus cifras. No ocurrió lo mismo con Alcaraz y Clemente. Ambos lo hicieron mal y el Murcia no mereció salvarse pero Javi hizo números incluso peores que Lucas.
El elche, al que mejor le ha ido
De todos los equipos de Segunda que han apostado por un cambio en el banquillo para salir del fondo, es el Elche al que mejor le han funcionado las cosas tras la llegada de un nuevo entrenador: Vidal dejó al equipo 'moribundo' y con sólo 2 puntos y ha sido llegar Claudio y cambiar el panorama al encadenar 12 puntos en el mismo período de tiempo.
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En Primera División se han producido ya 3 cambios (el último, el de Mané en el Espanyol está por ver) y la verdad es que no han surtido el efecto que esperaban Izco y Mendoza en Osasuna y Recre. Rojillos y recreativistas, con el ciezano Camacho y con Lucas, no han conseguido levantar el vuelo y éste último ni siquiera ganar.



