El día que Torrero vio un derbi en Nochevieja

Liga Adelante | Zaragoza - Huesca

El día que Torrero vio un derbi en Nochevieja

El día que Torrero vio un derbi en Nochevieja

El del sábado en La Romareda será el segundo derbi aragonés de la historia en Segunda División. El primero se disputó el 31 de diciembre de 1950 en Torrero y lo ganó el Zaragoza por 3-0. Fue una temporada inolvidable para el fútbol aragonés: el Zaragoza ascendió y el Huesca acabó quinto.

Cincuenta y ocho años después, el Real Zaragoza y la Sociedad Deportiva Huesca disputarán el segundo derbi aragonés en la historia de la Segunda División. El primero se jugó en Torrero el 31 de diciembre de 1950, también en la decimoquinta jornada del campeonato, y lo ganó el Zaragoza por 3-0. Luisito Belló, el futuro campeón de Copa y de la Copa de Ferias dirigiendo a los Magníficos, fue el gran héroe local de aquella tarde fría de Nochevieja, al marcar los dos goles que cerraron la cuenta del Zaragoza. Afortunadamente, a sus 79 años, Luis Belló está muy vivo para recordarlo, como Candi o Daví, los otros dos supervivientes del once de Torrero; o como Garatea, que defendió la portería del Huesca.

Han pasado casi seis décadas de aquel primer derbi, pero hay cosas que no han cambiado: este segundo duelo aragonés también se va a jugar en el mes de diciembre, también, como ha quedado dicho, en la decimoquinta jornada, también con el Zaragoza como super favorito al ascenso y también con el Huesca, plagado de ex zaragocistas y recién ascendido, como gran revelación de la categoría. Demasiadas cosas que recuerdan al derbi de 1950.

Aquél era el célebre Zaragoza de los Millonarios, el de los mundialistas en Brasil 50 Rosendo Hernández y Pepe Gonzalvo, cuyas fichas (315.000 y 200.000 pesetas, respectivamente eran fabulosas para la época; algo así como los 3,6 millones de euros que cobra Ayala o los 2,5 de Oliveira). Pero también era el Zaragoza de Candi, Jugo, Urra, Noguera, Luisito Belló, Cabido, Eguiluz, Pitarch, Calo, Higinio, Morales, Zubeldía, el argentino Valdivielso -primer extranjero en la historia del club- o el húngaro Janos Hrotko. Un Zaragoza carísimo, hecho de grandes nombres a golpe de talonario -"Cueste lo que cueste", como decía el presidente Julián Abril- para regresar a Primera División. Lo consiguió en esa histórica temporada 1950-51, tras acabar en segunda posición el campeonato en Segunda División y ganarse el gran premio gordo en una emocionante y recordada liguilla de promoción. Ninguno de los viejos aficionados podrá olvidar el partido frente al Murcia en la jornada final, donde hubo de todo. Literalmente, de todo. Aquel ascenso se compró en el descanso. Así de claro. Y de caro.

El Huesca de Moreno. La entonces Unión Deportiva Huesca también tenía un plantel notable y haría una temporada espléndida, pese a debutar en la categoría. Acabó quinto, por detrás del Real Gijón, el Zaragoza, el Sabadell y el San Andrés, pero por delante del Oviedo, el Osasuna, el Logroñés, el Baracaldo, el Gimnástico de Tarragona, el Gerona o el Numancia. Aquel Huesca que dirigía Rogelio Santiago García, Lelé, vieja gloria del Valencia de finales de los 30 y principios de los 40, marcó un techo nunca después superado en su historia. Garatea, Calvo, Hernández, Iruretagoyena, Navarrete, Solanas, Badal o Moreno dieron guerra a todos los favoritos de la Segunda División. Y ganaron al Zaragoza en el partido de la segunda vuelta en Huesca (2-0).

Cincuenta y ocho años después, la historia se repite.