Liga Adelante | Tenerife 1 - Zaragoza 2

Ultraje en el Heliodoro

Un piscinazo de Ewerthon arruina los méritos locales

<b>SIMULÓ PENALTI. </b>Ewerthon se deja caer justo cuando rebasa a Sergio Aragoneses. El árbitro erró al señalar el penalti del portero.
Actualizado a

Se vistió el Heliodoro con sus mejores galas en una noche de Primera, rival de campanillas y felicidad en las gradas por la victoria en el derbi. Se reunieron ingredientes a mansalva para un partido superlativo, y con los equipos a la altura, falló el árbitro, protagonista triste de una contienda sin tregua. El resultado, eso sí, trae consecuencias diferentes aquí y allá. Deja el 1-2 una desolación profunda en la Isla y tranquilidad a raudales en el Zaragoza, que corroboró ayer su trayectoria alcista.

Ni un guionista contratado por Marcelino habría dibujado un choque tan propicio para romper los maños con su gafe a domicilio. Sólo un triunfo fuera de La Romareda era botín más bien pobre para un proyecto que se dice aspirante, así que buscó siempre los tres puntos el cuadro aragonés ante un Tenerife que se puso fiero y respondón con el paso de los minutos. La suerte, sin embargo, acompañó a los visitantes mientras se acumularon las desgracias en el bando local: baja de Ayoze el día antes, partido feo de Kome, penalti birlado a Richi y otro concedido a Ewerthon. Jamás hubo decoración tan favorable para el propósito de victoria de los blanquillos, a quienes debe reconocerse su fútbol de alcurnia.

Noticias relacionadas

Pifias arbitrales aparte, fue la de ayer una contienda vibrante. Es el Zaragoza un adversario difícil de batir si funciona a pleno rendimiento, de modo que tiene mérito que el Tenerife le plantara cara en un partido de fuste, de poder a poder. Fueron mejores los de Marcelino en el primer acto, ahí donde mejor se encontraron. Así estaba el partido cuando Gabi y Oliveira quienes probaron a un intratable Aragoneses antes de que le ajusticiara Arizmendi, con la pierna izquierda. Pareció tan variado el repertorio maño que nunca se descartó que llegara el gol que condenara al Tenerife, pero aguantó bien el cuadro de Oltra con otra portentosa exhibición de reflejos de su arquero, entonadísimo de nuevo.

Mejora con el paso de los días el rendimiento de Sergio y lo hizo ayer con el paso de los minutos el del conjunto blanquiazul al completo, que se lanzó a por el empate en una segunda mitad brillante. Si el Zaragoza es el mejor plantel, Nino es el mejor punta. No podía faltar su gol en partido de tanta enjundia, y no erró el almeriense, certero como siempre para definir con disparo raso el tanto de la igualada. Insistió en su vocación ofensiva un Tenerife espoleado esta vez por una afición entregada. Pero jamás contó con la influencia de un arbitraje sibilino y que le proporcionó un daño atroz en una jugada de Ewerthon que acabó por poner final surrealista a un partido soberbio. Con Alfaro bajo palos, imagen viva de un equipo machacado por la desgracia, el Zaragoza no perdonó.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados