Luis García castiga a Iborra cansado de tanta expulsión
El técnico no va a pasar más errores como ante el Celta
Se ha acabado la tontería'. Al menos eso es lo que piensa un Luis García que, harto de tantas expulsiones, ha decidido tomar medidas más severas. Lo que antes era, a modo informal, una multa que consistía en pagar un almuerzo o una comida a los compañeros ha pasado a mejor vida y ahora se ha convertido en una sanción considerable. El técnico pretende frenar la sangría de expulsiones que están sufriendo los granotas, casi todas por protestar o por cuestiones alejadas de lo que al juego se refiere (sólo la de Cerra contra el Hércules fue por una entrada al contrario).
Y el que va a pagar los platos rotos va a ser Vicente Iborra. El de Moncada cometió un grave error al dejar a su equipo con diez en una jugada tan absurda como innecesaria, que ha sido la gota que ha colmado el vaso para el técnico. Por esta acción, Iborra será sancionado y deberá pagar una multa todavía por determinar, sentando así un precedente para futuras expulsiones, que el cuerpo técnico espera que no se vuelvan a repetir. Y es que los granotas están teniendo semana tras semana muchos problemas entre lesiones y sanciones y se confía en que esta medida sirva para frenar, al menos, las sanciones por cosas ajenas al fútbol.
En la habitual charla de los días después de partido, los futbolistas sufrieron la reprimenda del técnico y éstos se concienciaron para no cometer más errores de ese tipo y recuperarse psicológicamente de tanto castigo.
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Los numerosos fallos provocarán cambios
El conjunto levantinista se está mostrando muy vulnerable en defensa y, salvo en contadas ocasiones, los granotas han pagado muy caros sus errores, muchos de ellos por fallos de concentración, los cuales el técnico quiere cortar de raíz. Y es que ya son el segundo equipo más goleado de la categoría con 21 tantos encajados, sólo por detrás del Alavés (24), y se dejan remontar fácilmente. A pesar de que Luis García incide mucho en este tipo de cuestiones, no sólo a sus zagueros sino a todo el equipo, partido tras partido se repiten jugadas innecesarias y evitables de las que los rivales se aprovechan. Por todo esto, el preparador madrileño terminó muy enfadado el choque ante el Celta y se presuponen cambios en el once del próximo domingo. Molinero y Robusté podrían dejar a Cerra y Yago en el banquillo, donde también podría volver Parri, dejando su puesto a Rubén.



