Mutación sevillista
Jiménez mantiene al equipo arriba con un cambio de estilo

No se trata, en este espacio, de valorar si es mejor o peor. Si tiene más o menos adeptos. Si será suficiente para lograr los objetivos. Se trata de constatar una realidad: la metamorfosis sevillista. La estructura y la filosofía del equipo han girado.
Las doce primeras jornadas, un tercio del campeonato, es suficiente para extraer las primeras conclusiones firmes. Jiménez le ha dado la vuelta al calcetín y mantiene al equipo peleando en los puestos de privilegio con su estilo. El año pasado no se atrevió a hacerlo descaradamente. La presión mediática, la herencia de Juande, los vicios adquiridos por los futbolistas, el desconcierto mental que sufrió le impidieron tomar las riendas a su forma. Consolidado en el cargo, se decidió a darle al equipo su personalidad.
Lo primero que hizo fue animar a la dirección deportiva a arreglar los errores de planificación de la temporada pasada. La defensa era un desastre y urgía solucionar este asunto para llevar a cabo su plan. Por eso, el club invirtió muchísimo dinero en los fichajes de Konko, Squillaci y Fernando Navarro. Exceptuando el lateral derecho, siempre en el punto de mira, la zaga se armó con hormigón. Una vez adquirido el material, Jiménez levantó el muro.
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Pese a que durante el verano se magnificó el "fútbol de toque y primoroso", lo cierto es que el entrenador tenía en mente otra historia. Su idea era acorazar el equipo. Mantener la portería a cero pasó a convertirse en la misión principal. Todo pasa por no encajar goles, aunque para ello se haya tenido que amputar parte del potencial ofensivo. De todo esto hay datos. El Sevilla es ya el conjunto que menos tantos ha recibido en la Liga. Ayer superó en estos registros al Barcelona. Sólo le han hecho 8, números que le han permitido sumar 24 puntos y colocarse en la lucha con los grandes. Sin embargo, su producción goleadora, pese a contar con Kanouté y Luis Fabiano, se ha reducido considerablemente. De los equipos de arriba, es el que menos goles ha conseguido. Incluso, conjuntos que vienen muy atrás, como es el caso del Betis, le iguala en este apartado. Kanouté (4) y Luis Fabiano (3) no aparecen en la lista de los primeros anotadores. Es la factura que Jiménez ha decidido pagar.
La mutación es evidente y en el club se ha aceptado con fuerza. "Aquí lo que importa es ganar, ganar y ganar. Lo de jugar bien o mal es una patochada", ha dicho Del Nido. Maresca se une al discurso: "Creo más en la filosofía de ganar que en la de dar espectáculo". Y un tipo con tanta experiencia como Escudé, el único defensa capaz de subir el balón, defiende el plan: "Capello ganó Ligas jugando así". Con ustedes, el nuevo Sevilla de Manolo Jiménez.



