Wakaso: "Pido perdón, esto no volverá a ocurrir"
El ghanés espera que el club normalice su permiso de trabajo

Wakaso Mubarak vuelve a ser uno más en el Elche. Después de más de cinco semanas en su país, tres más de lo que le permitió el club, el internacional ghanés espera que esta situación no vuelva a repetirse aunque, para ello, habrá que solucionar definitivamente los problemas con su visado. Su representante consiguió una prórroga de un mes para que el jugador volviera a tierras ilicitanas pero ahora debe de ser el conjunto ilicitano quien consiga normalizar su permiso de trabajo y residencia.
Al internacional ghanés se le notaba ayer en su rostro todo lo que ha tenido que soportar en el último mes. Con apenas 18 años, conoció el fallecimiento de su padre. "Me enteré de su muerte estando concentrado con mi selección en Gambia", explicó. La malaria que sufría desde hace un tiempo terminó con su vida. Tras conocer la noticia, le pidió al club una semana más de permiso para estar con los suyos porque, tal y como reconoció, "en esos momentos, mi familia necesitaba que yo estuviese allí con ellos". "Por eso el club me dejó, lo que no esperábamos es que mi visado caducara. A partir de ahí aparecieron mis problemas para regresar", añadió.
Waka se mostró, tras el entrenamiento, preocupado por todo lo acontecido estos días en el club tras retrasarse más de lo debido su vuelta. "Le pido perdón al Elche y a la afición por mi retraso, esto no volverá a ocurrir" dijo. Eso sí, también adelantó que su visado caducará "dentro de un mes y si mis papeles no se arreglan, no podré volver a Ghana cuando pare la Liga en Navidad, ni tampoco jugar con mi selección en enero". El ghanés restó trascendencia a su presencia con el equipo nacional pero sí que insistió en que "cuando haya vacaciones tendré que volver a mi país, allí mi madre, mi mujer, mi hermano y mi bebé dependen de mí, ahora que no está mi padre, y me gustaría que mi visado y mi pasaporte estuviesen en regla lo más pronto posible".
Compañerismo.
Wakaso Mubarak fue uno de los últimos en abandonar ayer el vestuario del estadio Martínez Valero tras el entrenamiento. Lo hizo tras darse un masaje. El jugador del Elche salió del recinto acompañado por el meta Jaime, que ha sido el único compañero que contactó con él mientras estuvo en su país. Sólo medió una llamada. "En casa está mal, vive solo, no sabe cocinar y apenas tiene dinero para ropa", dijo ayer el portero. Tras la sesión, Jaime se llevó a Wakaso para que cenara con él, su mujer y sus suegros en su casa.
Sobre su estado de forma, el ghanés aclaró que "no he parado de entrenar" porque, según dijo, "las dos últimas semanas he estado trabajando con el Ashgold", su anterior equipo. No viajará a Sevilla pero espera que Claudio cuente con él cuando vuelva a estar listo. "El míster me ha preguntado cómo estoy. Le he dicho que bien. Tengo ganas de jugar y evitar los problemas con las tarjetas que he tenido", finalizó.
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Su visado ya está en trámite
El director general del Elche está tramitando con el consulado de Ghana en España la documentación de Wakaso. José Moya aseguró que el club tramitó bien la licencia federativa, pero el problema vino porque el jugador "retrasó más de lo previsto su vuelta". "Antes de que le caduque su visado, estará todo arreglado y podrá volver a su país en Navidad". El club le ha abierto un expediente sancionador, pero tendrá en cuenta sus peculiares condiciones.



