"Vine para hacer algo importante, no a figurar"
Ahora ya sale en la foto. Ha tenido que esperar pero el talento que llegó de Lanzarote se ha hecho sitio y pide continuidad para explotar virtudes. Habla un valor en alza al que le queda por dar mucho fútbol a la Unión Deportiva.
Ahora es protagonista por jugar y asumir responsabilidades. ¡Vaya cambio al de hace unas semanas!
Está claro. Toda ha cambiado de una manera total. Cuando no juegas, al menos en mi caso, nada repercute en el trabajo diario, porque siempre entreno al máximo, pero a nivel mental sí te afecta un poco. Llevo dos partidos de titular y debo seguir así. Aquí el puesto nadie lo tiene garantizado. Te lo tienes que ganar siempre.
Estaba empeñado en que llegaría su oportunidad. ¿Por qué esa seguridad?
Nunca desesperé. Y el grupo humano que hay en el vestuario siempre ayuda. A mí y al resto. Confiaba en lo que podía dar, pero debía ser paciente. Y ayudar desde fuera, trabajando a diario con todo lo que llevaba dentro.
¿Qué tal se está encontrando? Porque para el mejor Gustavo todavía queda...
El resto lleva muchos partidos más que yo en las piernas y eso, evidentemente, se nota. Pero poco a poco me voy encontrando mucho mejor. Me falta tener esa confianza para el último pase, aunque eso se adquiere con partidos y rodaje de competición. Sinceramente, tengo muchas ganas de que llegue el próximo encuentro para que, si el entrenador lo estima oportuno, pueda seguir creciendo en el campo y ayudando a los compañeros.
¿Se ve en el once de Ipurúa?
Como en todas las semanas, he tratado de completar los entrenamientos de la mejor manera. Para eso quiero ponérselo siempre difícil al entrenador. Mi situación ha cambiado un poco pero sé que no puedo relajarme lo más mínimo.
Pasaron entonces, a mejor vida, los rumores que apuntaban a su salida en diciembre.
Ante ese tipo de comentarios siempre he tenido indiferencia. En el club me han mostrado muchísima confianza. Siempre me he sentido valorado por la gente que decidió apostar por mí.
Ya ha comenzado a responder en el campo...
Desde el primer momento lo dije. Vine para hacer cosas importantes con este club, no a figurar. Mi ilusión es muy grande triunfar aquí y colaborar en los éxitos de la Unión Deportiva. Es mi objetivo y para eso peleo día a día.
¿Pesa desplazar a Jorge de las tareas organizativas?
Yo no lo veo así. Aquí nadie sustituye a nadie. La clase y la calidad de Jorge es algo que se ha demostrado y que, seguro, nos va a dar muchas alegrías.
Se le está viendo más retrasado en el campo, con muchos metros por delante para enlazar con los delanteros. ¿Se siente cómodo ahí?
El técnico me pide que mantenga la línea con Miguel García, que guarde la posición. Pero también me da libertad para sacar jugada la pelota.
Y en las acciones de estrategia ya se ve su peso...
Afortunadamente, en todos los equipos en los que he jugado he tenido esa responsabilidad y a mí me gusta. De momento, Juan Manuel me está dando esa tarea y la asumo con lo mejor que puedo dar.
Pasado el bache, ¿a qué personas mira para agradecer el apoyo?
A mis padres, que ya han venido a verme al estadio, a mi familia, a mis amigos... Tengo la fortuna de estar muy bien rodeado por gente que me permite ser muy feliz.
Y mañana, ¿una final en Éibar o prefiere un término menos extremo?
Necesitamos ganar y estamos muy unidos y mentalizados para que así sea. ¿Una final? Nos lo tomaremos como una final, desde luego. Pero en el vestuario, sin perderle el respeto al rival, estamos convencidos de que haciendo nuestro fútbol, las opciones de ganar serán grandes. La afición ya se merece una alegría.
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Por supuesto. En los dos sitios tengo amigos y ver que lo pasan mal fastidia mucho. Es triste y lamentable. De corazón espero que todo mejore.



